Información sobre cookies

Aceptar Utilizamos cookies propias y de terceros para realizar análisis de uso y de medición de nuestra web para mejorar nuestros servicios. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí: Política de Cookies

Llamamos a una huelga general masiva por la vivienda, los salarios, los servicios públicos.
8 de Octubre de 2026

La enorme movilización social por el derecho a la vivienda, nacida por la indignación tras el salvaje desahucio de Maricarmen, con la extensión de las acampadas reivindicando una vivienda digna para todo el mundo, y liderada por el Sindicato de Inquilinas, ha dado un nuevo salto cualitativo al acabar confluyendo con el sindicalismo de clase en la convocatoria de un proceso de movilizaciones que culminará en una huelga general el próximo 11 de noviembre.

Ayer conocimos con dolor y rabia la noticia del fallecimiento de Mari Carmen. Y no, no es un fallecimiento, es otro asesinato propiciado por especuladores y rentistas, otra víctima más del capitalismo y sus secuaces, aquellos miserables que la han desahuciado y también quienes han tratado de desprestigiarla. Mari Carmen ya es un símbolo de nuestra memoria de lucha, porque ha sido la gota que ha colmado el vaso ante tanta injusticia, pero también porque estaba organizada en el Sindicato de Inquilinas y luchó para que disfrutar de un hogar no le cueste la vida a nadie. ¡Hasta siempre compañera!

El PCE remarca la importancia de esta huelga general, que no tiene precedente en la historia de España. Una huelga general, en la que movimiento obrero y sindical organizado (CCOO, UGT y otras organizaciones sindicales, en lo que representa un ejemplo histórico de unidad sindical y de la clase trabajadora, tan necesario para el momento decisivo de la lucha de clases en nuestro país), se coordina con el movimiento social que representa el Sindicato de Inquilinas, que lucha por el fin de la especulación, el rentismo y por el derecho a la vivienda. Una Huelga General en defensa de la vivienda y de unos salarios dignos que garanticen unas condiciones dignas de vida para la clase trabajadora. Una movilización a la ofensiva y con una clara perspectiva de clase, al grito de ¡Viva la lucha de la clase obrera!

La gravedad del problema de la vivienda en España es producto de la voraz lógica capitalista, desatada tras décadas de políticas neoliberales y privatizadoras de los anteriores gobiernos del bipartidismo, especialmente del PP (tanto a nivel central como autonómico), que han desatado una vorágine especulativa con la vivienda por parte del capital financiero, que también ha alcanzado el parque público de vivienda hasta reducirlo a su mínima expresión. Una situación que está hundiendo de forma dramática la economía de las familias trabajadoras, a pesar de las politicas contra la precariedad y de subidas del SMI que hemos impulsado estos años.

El incremento del precio de la vivienda es la principal causa de la degradación de las condiciones de vida de la clase trabajadora, al reducir el efecto de las subidas del SMI, las pensiones y otras prestaciones o subsidios implementadas por los gobiernos progresistas, así como las subidas salariales arrancadas en la lucha por las organizaciones sindicales en la negociación colectiva ante el bloqueo de la patronal.

La oligarquía y sus representantes más genuinos, la derecha y la ultraderecha del PP, VOX, UPN y Junts, son los principales responsables de la criminal escalada especulativa, por su permanente bloqueo parlamentario contra las leyes y decretos que velaban para que las familias vulnerables pudieran defenderse ante los desahucios. Las administraciones autonómicas controladas por PP y VOX no aplican la limitación de los precios del alquiler declarando zonas tensionadas en las CCAA donde gobiernan. Junto a la derecha catalana, JUNTS, han tumbado los últimos dos decretos del gobierno progresista, nacidos de la presión social, que aunque con carácter temporal y limitaciones, servían para aliviar los precios y las condiciones de las personas inquilinas, limitaban la especulación de los fondos buitre y defendían de los desahucios a las familias vulnerables. Este bloqueo permanente a las políticas garantistas del derecho a la vivienda justifica sobradamente la disolución del parlamento y la convocatoria de elecciones anticipadas.

El permanente bloqueo de la patronal en la negociación colectiva y la campaña de desestabilización de la derecha y la ultraderecha contra la clase trabajadora, los sindicatos, la izquierda y el gobierno progresista han llegado hasta un punto de no retorno en el marco de la lucha de clases, donde la defensa de la vivienda, los salarios, lo público, los derechos sociales, laborales y democráticos han levantado una ola de indignación popular de profundo calado.

Al igual que con la solidaridad con Palestina, cobra especial importancia la entrada en escena de una nueva generación de jóvenes, militantes sociales y políticos en la izquierda, que han inundado las calles con la movilización y que reivindican los valores y la lucha de la clase obrera y sostienen reivindicaciones y propuestas claramente transformadoras.

El PCE también quiere resaltar la importancia de la movilización por la vivienda, ya que también ha equilibrado la correlación de fuerzas en la calle y en la sociedad, en un momento en que el fascismo utilizaba la crisis humanitaria en Ceuta para propagar su terror reaccionario contra personas migrantes, de izquierdas, LGTBi, feministas, etc.

El PCE hace un llamamiento a preparar la jornada de Huelga con una sucesión de movilizaciones previas por el derecho a la vivienda y la calidad de vida de la clase trabajadora, desde la máxima unidad y coordinación en los centros de trabajo y estudio, en los barrios y pueblos, para ampliar la profundidad, la amplitud y el alcance de esta huelga general, para que sea una movilización histórica que suponga un salto cualitativo en la organización y un crecimiento en la conciencia de la clase obrera. Es crucial que el movimiento obrero se vuelque en la lucha por la vivienda y continúe luchando por unas condiciones de vida digna para la clase trabajadora.

Se ha movilizado a mucha gente a la lucha, pero es necesario incorporar a mucha más todavía.

Para el PCE, la lucha de clases no solo se da en la calle, también se da en las instituciones. No se puede obviar la importancia de las elecciones generales del 29 de noviembre. Unas elecciones de claro carácter de clase y antifascista, ya que podrían significar la entrada de la ultraderecha al gobierno por primera vez desde el fin de la dictadura franquista, con la enorme involución en derechos y libertades que eso implicaría.

Es prioritario que la militancia comunista se organice para impulsar este proceso de movilizaciones hasta la huelga general en coordinación con el sindicato de inquilinas, con el sindicalismo de clase, con todos los movimientos sociales posibles que deben sumarse. De esta forma conseguiremos poner los problemas y reivindicaciones de la clase trabajadora en el centro del debate político, poniendo en marcha grandes movilizaciones obreras, impulsando las jornadas de reivindicación y paros en el sector público, consiguiendo acumular fuerzas en una movilización histórica en defensa del derecho a la vivienda y por nuestras condiciones de vida, que deje claro que son reivindicaciones absolutamente mayoritarias en nuestro país.

¡Viva la lucha de la clase obrera!


 

Categorías:  Movimiento Obrero

Comparte: