El Partido Comunista de España expresa su más enérgica condena a la decisión del gobierno de Estados Unidos de cerrar el espacio aéreo de la República Bolivariana de Venezuela, un acto de carácter abiertamente agresivo para el que ningún Estado tiene autoridad fuera de sus fronteras nacionales. Esta actuación constituye una violación flagrante de la soberanía venezolana y del Derecho Internacional, y debería suscitar el más firme rechazo de la comunidad internacional.
La decisión del presidente Donald Trump supone un nuevo paso en la escalada de desprecio por las normas internacionales que caracteriza al imperialismo estadounidense. Estamos ante un incremento gravísimo de las amenazas, la presión militar y la guerra psicológica contra el pueblo y el gobierno venezolanos, con consecuencias incalculables e impredecibles para la paz, la seguridad y la estabilidad en América Latina y el Caribe.
El PCE afirma con claridad que o los pueblos nos unimos para hacer frente al imperialismo estadounidense, o este acabará uno a uno con todo aquel que no acate sus “mandatos imperiales”. La historia demuestra que para detener la agresión imperialista es vertebral la unidad popular, la movilización masiva y la solidaridad internacionalista.
Por ello, llamamos a la movilización social y popular en nuestro país y en todo el mundo para denunciar este nuevo atropello de Estados Unidos contra Venezuela y para defender la legalidad internacional, la paz y la soberanía de los pueblos. Expresamos, además, nuestro apoyo y solidaridad al pueblo venezolano, a su gobierno y al presidente legítimo y constitucional Nicolás Maduro, frente a esta nueva ofensiva que pretende quebrar la estabilidad institucional y avanzar en los intentos de desestabilización.
El PCE pide al Gobierno de España y a la Unión Europea que condenen con firmeza esta violación de la soberanía venezolana, que rechacen cualquier medida unilateral contraria al Derecho Internacional y que actúen en defensa de la paz y la estabilidad regional.
Llamamos a los pueblos del mundo a denunciar este preludio de un ataque ilegítimo y a reforzar todas las iniciativas de solidaridad activa con Venezuela y con los procesos soberanos que hoy resisten al imperialismo.




