XVII Congreso PCE - 24, 25 y 26 de Junio de 2005
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XVII Congreso PCE


Llamamiento a la unidad de la mayoría del PCE ante el XVII Congreso

Jose Manuel Mariscal, Francisco Martínez, Pedro Membrives, Mercedes Casanova, Julian Caballero, Juan Hidalgo / Córdoba, 31 may 05

Estamos a un mes escaso del XVII Congreso del PCE. Diecisiete congresos. Quién lo iba a decir. Especialmente aquellos que han batallado, desde fuera y desde dentro, por la desaparición de este partido político. Un partido al que se han entregado millones de horas de trabajo, de esfuerzo, de lucha, de militancia, de mimo y cuidados. Y es que la militancia de este PCE de hoy se tiene que sentir orgullosa de pertenecer a uno de los partidos políticos más importantes en la historia contemporánea del continente europeo. Por su trayectoria coherente en pos de la unidad de la clase trabajadora, por su incansable lucha por la libertad, la justicia y la democracia en España, por su imaginación a la hora de ofrecer nuevos instrumentos de transformación como IU (iniciativa a punto de ser “copiada” en Francia o Alemania, 20 años después) y, sobre todo, por los sacrificios de miles de seres humanos que arropados por sus siglas entendieron al PCE como un medio para la transformación desde lo colectivo y no como un fin en sí mismo.

Creemos que antes de entrar a valorar las entrañas del XVII Congreso, conviene tomar conciencia de dónde estamos y de donde venimos. Porque sería muy triste no ser capaces de dar continuidad a ese enorme acervo común que supone nuestra historia como comunistas. En medio de la plausible “moda” para la recuperación de la memoria histórica de este país, conviene no hacer el juego a aquellos que nos dan palmaditas en la espalda con la mano izquierda, reconociendo la inmensa tarea histórica de los comunistas españoles, mientras escriben con la derecha nuestro epitafio como proyecto político. Y creemos que el juego se lo hacemos cuando, acostumbrados a militar, olvidamos el por qué de nuestra militancia, el por qué cogimos un día este carné, la pasión política que nos empujó a echar horas en esto.

A un mes escaso del congreso federal, la situación en la que se encuentra hoy el PCE es crítica. Cada uno y cada una se fijará en distintos aspectos de esa situación crítica en función de lo que pretenda resaltar. Pero lo cierto y verdad, es que la crisis está situada en el plano ideológico y en nuestra escasa capacidad para convertirnos en un actor protagonista de cambios radicales en lo objetivo y en lo subjetivo. Las agresiones del capitalismo durante los últimos treinta años han modificado, sobre todo, la capacidad para disponer de libertad en el ámbito del no-trabajo. El capitalismo obliga hoy a sus productores a estar “buscándose la vida” cada minuto. La crisis de la forma organizativa del partido de masas es consecuencia lógica.

Pero no forma parte de nuestra intención el cerrar debates o hacer sentencias más o menos rigurosas sobre el futuro del PCE. Lo que si ponemos encima de la mesa es la necesidad de abrir un profundo proceso de reflexión que nos permita analizar dónde estamos, como partido político, y donde queremos ir, teniendo en cuenta la realidad social objetiva y acordando el camino común que recorre la distancia entre lo que somos y lo que deseamos ser. Ese profundo proceso de reflexión no acaba el 26 de junio en Madrid, sino que debe comenzar el 27 de junio en nuestras organizaciones respectivas, desde la agrupación al comité de la federación.

Por lo tanto, son diversos los retos a los que se enfrenta el PCE hoy. Pero no parece la mejor manera de afrontarlos el focalizar el debate en torno a las dos candidaturas a la secretaría general que, hoy por hoy, hay encima de la mesa. Estábamos convencidos de la importancia de este XVII Congreso y, por ello, no se nos pasó por la cabeza, ni por un segundo, que a estas alturas nos fuésemos a encontrar con la disyuntiva de elegir entre Paco y Felipe, dos dirigentes que han dado grandes momentos a este partido, dos dirigentes tremendamente valorados por las bases, dos dirigentes que representan lo mejor de la historia reciente del PCE.

No vamos a entrar a valorar los episodios concretos que nos han llevado a esta situación, porque ese tipo de valoraciones parecen alimentar, en ambas partes, la justificación de su respectiva propuesta. Ni vamos a sopesar que porcentaje de “anti-el-otro” hay en cada una de las posiciones. Estamos donde estamos y lo que tenemos que valorar es dónde nos puede llevar esta situación.

Al día de hoy, ninguno de los dos candidatos parece contar con un número de delegados y delegadas suficiente que permita una victoria amplia sobre el otro candidato y, ni mucho menos, un apoyo suficientemente amplio entre las delegaciones como para garantizar la unidad del PCE y que nosotros ciframos en torno al 80%.

Y que conste que no confundimos unidad con unanimidad. Somos conscientes de la diferencia entre ambos términos, pero en el PCE, quizá no así en IU, la fragmentación en dos candidaturas como estas parece llevarnos a una división por la mitad, con el añadido de alianzas extrañas a ambos lados que, en buena lógica y atendiendo a las trayectorias recientes debieran quedarse con su 15 %.

Lo peor de esta situación, es que no nos cabe la menor duda de que ambas candidaturas llevarían entre sus nombres a personas valiosísimas y fundamentales para el futuro inmediato del PCE. Personas acostumbradas a trabajar juntas, personas que aún no han sufrido heridas de gran calibre en lo interno y a las que les someteríamos al dolor de una herida de las que dejan huella durante demasiado tiempo. Creemos que afirmar la “normalidad que puede suponer la presentación de candidaturas desde el debate sereno y democrático” y demás añadiduras es hacerse trampas en el solitario.

Una de las ideas fundamentales que defendemos es que el futuro del PCE (o de IU, o de la izquierda social, etc.) no depende de salvadores ni de salvadoras. El futuro del PCE pasa, de forma necesaria, por la implicación militante del colectivo de hombres y mujeres que somos y por el reforzamiento organizativo de la estructura en la que se despliega esa militancia. Y tampoco nos parece el mejor camino para lograr eso la presentación de dos candidaturas como las de Paco y Felipe.

En definitiva, y dicho todo lo dicho, creemos que lo que dicen representar Paco y Felipe, ambas partes, están condenadas a entenderse, por el bien de todo el PCE. Incluso nos atrevemos a afirmar que el futuro político del PCE, la continuación inmediata de su historia, con posibilidades para escribir nuevas y gloriosas páginas, depende hoy de ese entendimiento. Y, por lo tanto, lo que exigimos es que ese entendimiento se produzca antes del congreso y no después. No es lo mismo coser una herida que evitarla. Lo primero, aunque el cirujano sea el mejor, deja cicatriz, lo segundo no.

Es comprensible que esta propuesta pueda ser interpretada como un nuevo llamamiento a organizar una mesa camilla para el reparto del “botín”. Y es por ello que tomamos la delantera al momento en que ambas partes se den cuenta demasiado tarde de la necesidad de ese acuerdo. Queremos mojarnos a la hora de reflexionar una salida viable a la situación descrita, y que ésta pase por la política.

Proponemos los siguientes puntos como eje del posible acuerdo entre las dos candidaturas:

1.- Un compromiso inequívoco por el relanzamiento de IU en el conjunto del Estado y en cada una de las federaciones, con la apuesta estratégica por lograr la unidad de la izquierda real mediante un instrumento de nuevo cuño como IU, movimiento político y social. Para ello habrá que diseñar una agenda propia que nos permita que avance en IU nuestra manera de entenderla.

2.- La asunción de las conclusiones de la Conferencia de Organización y Finanzas en el proceso del XVII Congreso y su desarrollo posterior y planificado.

3.- Una renovación de los órganos de dirección que permita la incorporación de una nueva generación de dirigentes a la dirección federal. Eligiendo a los componentes del nuevo Comité Federal entre todos y todas con el criterio de que deben estar las personas que más calidad aporten a los debates políticos por venir, que conozcan la realidad social en sus diversos ámbitos, que trabajen por la base y que no sea la suma de dirigentes de supuestas corrientes, no reconocidas en el Partido, que funcionan como auténticos lobbys.

4.- El compromiso de apertura de un proceso de reflexión interna que propicie un amplio debate en el conjunto del PCE sobre las ideas del comunismo y la mejor forma de que avancen. El XVIII Congreso debe empezar el 27 de junio.

5.- El reparto del liderazgo del PCE entre Paco y Felipe, con el compromiso ante el congreso de búsqueda de un relevo adecuado en el próximo. En principio, creemos que la fórmula más adecuada sería Presidente y Secretario General, Secretario General y Presidente, con un reparto claro de competencias. Por ejemplo, la Presidencia podría llevar incluido el trabajo internacional y de representación y potenciación del PCE en el Partido de la Izquierda Europeo.


Para concluir, queremos hacer público nuestro compromiso de no participación en ninguna de las dos candidaturas, en caso de que ambas lleguen a enfrentarse, así como nuestro compromiso de convencer a la mayor gente posible para que se abstenga en dicho caso. Una abstención activa, un llamamiento a la desobediencia en caso que los dirigentes que tienen la responsabilidad de llevar este Partido a buen puerto no sean capaces de ponerse de acuerdo y demuestren ambos, de esa forma, que su tiempo ha pasado. Estamos convencidos de que, una vez más, estarán a la altura de las circunstancias y que, por lo tanto, el Congreso será una victoria del debate político hoy y de nuestras ideas mañana.

Fdo:
José Manuel Mariscal Cifuentes. Secretario Provincial Córdoba
Francisco Martínez. Secretario de Organización del PCA.
Pedro Membrives Pérez. Secretario Organización PCA-Córdoba
Mercedes Casanova. Secretaría Movimiento Obrero PCA-Córdoba
Julián Caballero. Secretaría Comunicación PCA-Córdoba
Juan Hidalgo. Secretaría Comunicación Interna PCA-Córdoba


AQUELLOS Y AQUELLAS CAMARADAS QUE QUIERAN SUSCRIBIR ESTE LLAMAMIENTO A LA UNIDAD DEL PCE, ANTE EL XVII CONGRESO, MANDAR UN CORREO ELECTRONICO A LA SIGUIENTE DIRECCION:

sec_politico@pcacordoba.org

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