El Partido Comunista de Valladolid pide medidas reales frente a la contaminación electromagnética y una nueva ordenanza de antenas de telefonía móvil
El PCE de Valladolid quiere mostrar su consternación por el fin de la protección frente a la instalación indiscriminada de antenas de telefonía móvil en la capital de nuestra provincia primando los intereses de las empresas frente al bienestar de los ciudadanos.
El Ayuntamiento ha hecho desaparecer la “Comisión de Telecomunicaciones”, encargada de decidir dónde instalar las nuevas antenas de telefonía móvil, y que fue creada tras los seis casos de cáncer hematológicos registrados en el colegio García Quintana y a la que podían acudir las asociaciones de afectados. La Concejalía de Urbanismo pretende ahora hacerse cargo en solitario de sus competencias ya que este organismo “no tiene sentido” y es que el concepto de participación de los ciudadanos no existe para esta alcaldía pretendiendo limitar la necesaria participación ciudadana a la mínima expresión . No podemos olvidar que las más de mil alegaciones en contra de la ordenanza municipal sobre antenas de telefonía móvil presentadas por ciudadanos vallisoletanos fueron calificadas por esta concejalía como “un problema mas administrativo” descartando cualquier tipo de modificación sobre la ordenanza. Porque para José Antonio García de Coca, concejal de Urbanismo, la petición de mil ciudadanos es solo eso: una cuestión administrativa.
El Ayuntamiento se ampara en el estudio realizado por expertos del Instituto de Salud Carlos III sobre el caso del García Quintana que no encontraban una incidencia especial en los casos de cáncer pero que tampoco podía encontrar las causas del mismo, cerrando en falso el caso y dando por sentado con este estudio que no existe relación alguna ente las antenas de telefonía móvil y variadas enfermedades. Desprecia de este modo numerosos estudios presentados por las asociaciones de afectados que demuestran que las antenas pueden provocar mareos, dolores de cabeza y vértigos, y otros que demuestran que, efectivamente, pueden provocar cáncer.
Bajo el pretexto de garantizar la cobertura en telefonía móvil y la implantación de nuevas tecnologías lo que realmente se consigue es beneficiar a las compañías de telefonía cuyo único objetivo es aumentar sus ganancias aún a costa de nuestra calidad de vida. Con la actual permite la instalación de las llamadas “picoantenas” , de las que muchos desconocen su existencia, pese a que son las que mas inquietudes deben levantar. Estas antenas miden unos cien centímetros y se sitúan a ras de calle en las fachadas de los comercios y están perfectamente escondidas para que no se las vea, creando campos electromagnéticos pese a ello.
Desde el Comité Provincial del PCE de Valladolid opinamos que mientras exista la mas mínima duda debe primar la salud sobre los meros beneficios económicos y por ello exigimos al Ayuntamiento el mantenimiento de la Comisión de Telecomunicaciones, en la que se debe dar voz a expertos y vecinos. Además, pedimos la elaboración de estudios serios e independientes sobre las consecuencias sanitarias que puede acarrear la existencia de las ‘picoantenas’ en nuestra ciudad. Por último, solicitamos la eliminación de aquellas antenas situadas en las proximidades de lugares especialmente sensibles como hospitales o colegios, y la retirada y sanción de todas las antenas ilegales de Valladolid. Como añadido a todas estas iniciativas, desde el Consistorio se debería elaborar una nueva ordenanza sobre antenas de telefonía móvil que recoja las medidas preventivas solicitadas tanto por expertos como por afectados.






