El sector del tele-marketing afronta su 4º convenio “colectivo” inmerso en una realidad marcada por la burla constante a los derechos laborales básicos.
Las empresas de tele-marketing pueden, impunemente, “hacer lo que les da la gana”. Primero fue el control casi fascista de nuestros descansos, llegando incluso a poner alarmas si algún trabajador supera en unos segundos su tiempo de descanso.
Después vinieron los contratos absurdos, como la concatenación de contratos de un mes, los contratos por campañas, y los más recientes utilizados en empresas como sitel, contratos DIARIOS!!! Estos contratos que utilizan las empresas de tele-marketing, consisten en la firma, cada día, tanto de su contrato como su finiquito, lo cual es prácticamente ilegal y sobre todo y ante todo es una forma de humillación a la dignidad del trabajador. Esta práctica es una vuelta de tuerca más en la precariedad laboral, e indica las posibilidades de explotación que se abren para el resto de empresas ya que si no hacemos algo para remediarlo sin duda alguna copiaran estos métodos.
Es necesario destacar que, escudándose en formas contractuales aprobadas en las sucesivas reformas laborales, no hay prácticamente trabajadores indefinidos en este sector. Y eso que esos tipos de contratos y reformas fueron pensados para fomentar el empleo y la contratación estable...
Entre los muchos abusos de las empresas del tele-marketing (compartidas a partir de la reforma laboral por el resto de sectores), es la facilidad de despido con la que cuentan. Pueden, con total impunidad, despedir colectivamente a cualquier número de trabajadores “creando” la propia empresa las causas, independientemente de los años que los trabajadores lleven en la empresa. En el ultimo mes, mas de 1.000 trabajadores han sido despedidos en diferentes empresas del sector, con unas causas oficiales como “fin de campaña”, “disminución de llamadas”, etc. Las verdaderas causas de estos despidos son otras muy diferentes, como las subvenciones por nuevas contrataciones, o la famosa deslocalización, en la que empresas como Atento (Telefónica) o Amena han sido sus máximos exponentes, despidiendo a casi todos sus empleados y llevándose los centros de atención al cliente a Marruecos, Argentina, Perú, Chile, Brasil, etc.
Otra de las situaciones de precariedad que se da en estas empresas es el cambio de turnos y de campañas sin previo aviso. Trabajadores con contratos de 30 horas han sido cambiados a 39 horas semanales sin consentimiento previo, solo por unos días, o han sido cambiados de campaña sin darles una formación adecuada, incumpliendo de esta forma tanto los contratos como el convenio colectivo.
Por no hablar de que algunas de las empresas han quitado el derecho que tienen todos los trabajadores a tener horas medicas, 15 días de vacaciones seguidos, los trabajadores deben trabajar festivos a cambio de un día de descanso que nunca se les concede en la fecha que el trabajador solicita, etc. etc.
Los comunistas denunciamos todas estas prácticas abusivas realizadas por las empresas del sector del tele-marketing, que desgraciadamente no son las únicas que lo hacen, y apoyamos a los sindicatos del sector para que la negociación del próximo convenio tenga como eje la defensa de derechos de los trabajadores erradicando la temporalidad y la precariedad, garantizando la estabilidad laboral de los trabajadores. Asimismo animamos a todos los trabajadores de este sector para que, a pesar del abuso y las presiones de las empresas y su delicada situación laboral, continúen defendiendo sus derechos con tanta valentía lo han hecho en el pasado.
Jesus Anisi






