La política de aparcamientos del ayuntamiento de Valladolid responde a unos extraños intereses en los que se prima el afán recaudatorio sobre el servicio público que se debería prestar.
Es necesario analizar varias cuestiones al respecto. La primera son las molestas “Zonas Azules”, que han pasado de ser un método disuasorio para que no se utilice el coche para ir al centro , la zona con un tráfico mas masificado y problemas de aparcamiento , a convertirse en un mero sistema de recaudación mas que “protege” del exceso de tráfico zonas como La Circular... Si la intención real de este sistema era crear la conciencia entre los conductores de dejar sus vehículos en casa para trasladarse a unas pocas y determinadas zonas y estas continuamente se amplían para abarcar finalmente incluso los tradicionales barrios obreros... ¿ Que sentido tienen los parquímetros? Pues , recaudatoria.
A esto se une la construcción de aparcamientos subterráneos , de pago claro, en zonas céntricas, históricas , y a costa de los escasos espacios verdes del centro , en contra de la lógica alternativa de aparcamientos disuasorios en los barrios y el extrarradio. Esto desde luego junto a medidas de apoyo y mejora del transporte público( ¿Billetes de bus a 93 Céntimos?! ) , con mayor frecuencia de líneas de autobús en las que prime el bien público sobre las cuestiones económicas.
Tampoco podemos olvidar lo que muchos vecinos de barrios donde se ha construido un aparcamiento subterráneo para residentes han observado : La eliminación de plazas de superficie con excusas varias como ampliación de aceras , reordenación de espacios...
Si todos sabemos , por lógico, que la estructura de nuestra ciudad , como en todas, dispone de calles de paseo y calles de paso.¿ Por que nuestro Ayuntamiento se empeña en suprimir aparcamientos por unos pocos y nunca aprovechados centímetros de acera? ¿ Será por aumentar la necesidad que tienen los vecinos de plazas de parking para residentes?
Frente a este modelo es necesario otro en que se contemplen una serie de medidas que faciliten la vida de los vecinos como el reordenamiento de las plazas de superficie para un mayor aprovechamiento , la construcción de aparcamientos disuasorios, el fin de la zona azul fuera del casco histórico y el endurecimiento de este en las zonas donde permanezca y el aumento de las líneas de autobús urbano y su frecuencia.
Con la aplicación de estas medidas se pondría fin a muchos de los graves problemas de aparcamiento y tráfico que sufrimos en nuestra ciudad. Pero claro para aplicarlas hace falta valor y una visión de la realidad que no prime el mercadeo sobre el bien de los vecinos.
Pedro Escudero Zumel






