Secretaría Mundo del Trabajo
S. Mundo del Trabajo >
 

Declaración conjunta de las comisiones de movimiento obrero del PSUCviu y el PCC


Con la gente trabajadora otro mundo es posible



PSUCviu | PCC / oct 03

Creemos que otro mundo es posible con la participación activa de los trabajadores y trabajadoras.

Efectivamente, un mundo sin guerras y con respeto a los derechos humanos es posible y necesario. Defendemos la mundialización de los derechos humanos, laborales y sindicales, así como la paz y la resolución pacífica de los conflictos. Y lo hacemos frente a los señores del neoliberalismo y la guerra, encabezados por el gobierno de los EE.UU. presidido por el Sr. Bush, y del que forma parte el ínclito presidente español José Mª Aznar.

Y lo hacemos también frente a las políticas diseñadas desde el FMI, el Banco Mundial y la Organización Mundial de Comercio. La reunión cumbre fracasada de Cancún muestra la incapacidad del sistema capitalista de salir de sus contradicciones y que la lógica del neoliberalismo se impone mediante la guerra y la explotación. Hoy la lucha por la paz y la democracia, por los derechos de las personas y de los pueblos, contra la explotación y la esclavitud, es hoy la expresión de la lucha por el socialismo frente la barbarie de los poderosos.

A principios del nuevo siglo, queremos afirmar que el trabajo, a pesar de los cambios en la producción y que la correlación entre trabajo manual e intelectual ha cambiado, es la fuerza determinante de dónde nacen los recursos. La lucha por la democracia también se da, sobre todo en el centro dónde se produce la contradicción entre las clases sociales existentes, que es el centro de trabajo, ya sea la fábrica, la escuela, la oficina, la obra, el hospital o el campo. Es por lo tanto, la lucha por organizar la producción y los servicios una lucha por la democracia, la libertad y los derechos fundamentales, y es justo allá dónde se niega toda participación por parte de los propietarios de los medios de producción. No es posible otro mundo sin la participación y la determinación de la clase trabajadora, y el centro de las contradicciones, con todos los cambios en la producción mencionados, sigue estando dónde Marx y Engels nos explicaban, ahora hace más de 150 años.

Hoy, además, en el sí de nuestra sociedad, la lucha social y la lucha sindical hay que combinarla con la lucha política en las instituciones. Los comunistas, después de todo lo sucedido, remarcamos la importancia de las luchas de los trabajadores y asimismo la necesidad de que estas expresiones tengan representación institucional. Apoyamos a IU en el estado español y a EUiA en Catalunya, como expresión de la izquierda necesaria, la izquierda que suma, y participaremos en las próximas consultas electorales, apoyando a la coalición EUiA - ICV.

En Catalunya, en el estado español, las políticas económicas y sociales se han hecho al margen y en contra de los intereses de los trabajadores. Las movilizaciones contra el PHN, por un nuevo modelo de enseñanza y de sanidad, por una Europa social y con derechos y contra la mundialización neoliberal, la huelga general del 20-J, muestran el rechazo de una parte importante de la población a las políticas del PP y de CIU.

Nosotros queremos traducir este rechazo en cambios de gobierno y de políticas, y lucharemos porque esto sea posible, por los mejores resultados electorales de la coalición ICV -EUiA, por ser decisivos en la futura mayoría de izquierdas que deseamos en el Parlamento de Catalunya.

Tenemos que echar al Sr. Aznar de la Moncloa y que el Sr. Mas no llegue a la Plaza de St. Jaume. Y esto lo necesitan los pueblos del estado español, también el pueblo de Catalunya.

Necesitamos un estado social con derechos, el primero el del empleo de calidad. Trabajo estable con derechos y sin precariedad ni riesgos por la salud, ni discriminaciones de ninguna clase, con salarios que permitan vivir, al menos la media del 60% del salario medio, tal y como señala la Carta Social Europea, con una jornada máxima legal de 35 horas semanales que permita repartir el empleo.

Con servicios públicos de calidad, que garanticen el acceso de las personas a los mismos, en condiciones de equidad, justicia social y solidaridad. Con atención a las personas dependientes, con pensiones dignas, dónde el derecho a una vivienda digna se haga realidad, dónde las persones inmigrantes disfruten de los mismos derechos y deberes, y sea verdad el dicho tradicional de que "es catalán quién vive y trabaja en Catalunya".

Hoy hay una alta precariedad, un elevado fraude a la contratación, la extensión de la subcontratación en cadena, y una utilización abusiva de las ETT, y una implantación creciente de las denominadas empresas de servicios que son la cara actual de la cesión ilegal de trabajadores. Una alta inestabilidad al trabajo, muchos accidentes y enfermedades laborales, salarios bajos en relación a los precios, que son una clara agresión a los derechos laborales. Este es el modelo neo liberal que la derecha y la patronal quieren imponer. Frente a este modelo, nosotros defendemos una sociedad diferente basada en la participación de los trabajadores, que garantice el pleno empleo de calidad y con derechos.

Hemos trabajado históricamente y trabajamos sindicalmente hoy en el sí de CC.OO, que es nuestro sindicato. Tenemos la voluntad de seguir trabajando por un sindicato más grande, con más afiliados y con más capacidad de movilización y de incidencia. Esta es la práctica en la que nos encontramos mejor, la del 20.J y su gestión, pero no solamente en ella, también en las grandiosas manifestaciones por la paz y contra la guerra y la campaña de denuncia del vertido del "Prestige". Una vez más, ha quedado claro que la práctica sindical que combina la negociación y las capacidades de propuesta con la movilización y la presión es la más útil para lograr los objetivos de los trabajadores, en este caso la casi retirada total del "decretazo" con la gestión de la huelga general del 20-J.

Consideremos que la participación activa de la afiliación es una señal de identidad de CC.OO. La información de cómo se desarrollan los procesos, desde la empresa hasta las negociaciones al más alto nivel, es una herramienta necesaria, para poder debatir y discutir en mejores condiciones . Las decisiones de los organismos de dirección de CC.OO. tienen que tener la legitimidad del conjunto. Es además, una garantía de autonomía del sindicato, que decide en función de la defensa de los intereses de los trabajadores y trabajadoras.

Somos conscientes de que la patronal y el gobierno no querrán ceder en aspectos que "tocan el corazón" del sistema, es decir en la organización del trabajo, al menos en primera instancia. Esto no nos tiene que frenar, al contrario, nos ha de espolear para luchar por unas relaciones laborales democráticas, sin olvidar la importancia que tiene el salario en una economía como la que padecemos y que no podemos despreciar.

Con nuestras aportaciones y nuestra militancia, queremos contribuir a que, en el proceso de los congresos sindicales, quién salga fortalecido sea el sindicalismo de clase y nacional de CC.OO, para que disponga de las mejores condiciones para defender los derechos y reivindicaciones de la clase trabajadora.

Finalmente, ambas comisiones de movimiento obrero, reiteramos la voluntad política de trabajar conjuntamente y de forma unitaria, para sumar esfuerzos, para ensanchar los espacios de influencia de nuestras ideas y propuestas a nivel sindical.

Hoy, más que nunca, tenemos que luchar por los derechos laborales y sociales, tenemos que contribuir a la transformación de la sociedad.

 
Recomienda esta web
Correo-e
PCE
Inicio | Favoritos | Contacto | Mapa | Ayuda | Afiliaciones | Lta Correo |
Optimizado a 800 x 600 pixeles