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Partido Izquierda Europea


Declaración de Atenas del 1º Congreso del Partido de la Izquierda Europea


Partido Izquierda Europea / 29-30 oct 05

Nosotros, la Izquierda Europea, reunidos en Atenas los días 29 y 30 de octubre del 2005, constatamos que la crisis que atraviesa Europa no tiene fronteras pero sí responsables: las políticas neoliberales decididas en Bruselas junto con las decididas por los gobiernos nacionales. Estas decisiones se han tomado año tras año y las consecuencias son las que contemplamos ahora con nuestros propios ojos.

También constatamos que los pueblos, que han sido las víctimas, responden luchando y buscan alternativas. Europa necesita ser refundada sobre las bases de la paz, la democracia y el pleno respeto a los derechos humanos y sociales. Este es nuestro compromiso y nuestra esperanza: la Europa de los ciudadanos ha de tomar su destino en sus propias manos.

Esta acción y declaración de solidaridad es a la vez un llamamiento a la convergencia de todos los movimientos y fuerzas políticas de izquierdas que buscan invertir las prioridades y cambiar las políticas que se han seguido hasta la actualidad.

La Izquierda Europea y sus partidos miembros se comprometen a luchar junto con los movimientos sociales, sindicatos y fuerzas políticas de izquierdas por otra Europa, que es posible. En este sentido apoyamos plenamente todas las movilizaciones e iniciativas contra el neoliberalismo y la guerra, particularmente el Cuarto Foro Social Europeo a celebrar en Atenas.

Nos comprometemos a erradicar la tragedia del desempleo y del empleo precario

Nos comprometemos a luchar contra la exclusión social y por el apoyo a los programas de empleo, en la creación de nuevos empleos y por la reducción de la jornada de trabajo, por la transformación del empleo precario en empleo estable y dígnamente remunerado. Para lograr este fin la Izquierda Europea desarrollará sus propias propuestas.

Apoyamos todo tipo de políticas tendentes a terminar con la reducción de los puestos de trabajo. Condenamos las quiebras fraudulentas así como las deslocalizaciones. Pensamos que es esencial preservar y mejorar (reformulándolos) los sistemas del Estado del Bienestar (incluyendo las pensiones públicas), y tomar como prioridad el aprendizaje a lo largo de la vida. Exigimos un nuevo modelo de producción, distribución y consumo.

Luchamos por la inmediata retirada de la directiva Bolkestein y del Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios (AGCS o GATS).

La desregulación laboral en Europa y el dumping social en los países en desarrollo son la cara y la cruz de la misma moneda. Ambas tienen como única finalidad el beneficio de las multinacionales, aumentando la competitividad entre los trabajadores y afectando a las mujeres. Es necesario un programa específico que establezca nuevas relaciones entre el trabajo productivo y el reproductivo, e igualdad salarial para superar la división sexual en el trabajo.

En lugar de la deslocalización proponemos la mejora de las condiciones de trabajo y de la jornada laboral, de los sistemas de protección social y del Estado del Bienestar así como el cumplimiento de las ordenanzas y normas medioambientales en la actividad productiva. Condiciones previas son más transparencia, la promoción de la democracia en las empresas y más poder para los trabajadores en los puestos de trabajo.

Es defendiendo los derechos y no yendo contra ellos como se consigue un mundo mejor.

Insistimos en una reorientación del presupuesto comunitario y de las políticas monetarias de la Unión Europea.

El Banco Central Europeo debería estar controlado democráticamente y ser puesto al servicio del empleo así como de una política de desarrollo libre de las exigencias de los mercados financieros, prestando especial atención a las regiones menos desarrolladas de la UE. Exigimos acabar con el Pacto de Estabilidad y favorecer en su lugar políticas sociales al nivel europeo.

Estamos a favor del fortalecimiento de los servicios públicos en los niveles locales, regionales, nacionales y europeos.

Estamos contra las privatizaciones y las directivas neoliberales que pretenden convertir en mercancías bienes públicos como el agua, la energía, la cultura, la educación y la sanidad. Los servicios básicos no deben regirse por la lógica del beneficio sino por la de satisfacer con calidad las demandas de la población.

Nos oponemos a las políticas migratorias orientadas de forma policiaca o por las "luchas" antiterroristas.

Los recientes sucesos en Lampedusa, Ceuta y Melilla, la situación de centenares de personas atrapadas en barcos a la deriva en Grecia e Italia, y las insoportables condiciones en que están los inmigrantes en los centros de detención revelan la crueldad y la quiebra de la Europa fortaleza. Hace falta una nueva política basada en el respeto a la dignidad humana, a la igualdad de derechos en el trabajo, como logros esenciales del movimiento obrero en Europa, y que lleve a la legalización de todos los inmigrantes así como a un apoyo estratégico a las ayudas al desarrollo.

Estamos a favor de un mundo sin guerras y exigimos una política europea de paz frente a la lógica de la superpotencia militar agresiva.

Luchamos por el desarrollo de una cooperación y solidaridad europeas que promueva la paz. Europa no necesita ninguna alianza agresiva que amenace y dispute el papel de la ONU en asegurar la paz y en establecer buenas relaciones entre todos los países del mundo. Hacemos un llamamiento a los pueblos de Europa que exijan a sus gobiernos abandonar la estructura militar de la OTAN así como el cierre de todas las bases militares norteamericanas y de la OTAN. Es totalmente inaceptable la OTAN tal como se presenta hoy y la exigencia para su abolición es necesaria.

El desarme se ha convertido en la principal cuestión para conseguir una Europa basada en la paz. La Izquierda Europea pide la reducción de los gastos militares. Europa ha de ser un continente libre de armas de destrucción masiva. Todas las fuerzas europeas deben salir inmediatamente de Iraq. El movimiento pacifista no debe bajar sus exigencias. Estamos completamente comprometidos con estos objetivos, sobre todo con la movilización de la opinión pública en solidaridad con el pueblo palestino y con las fuerzas pacifistas de Israel.

No habrá paz en la región sin una solución política al conflicto israelo-palestino, basada en las resoluciones de la ONU. Esto debe ser una prioridad de Europa dentro del Cuarteto para el Próximo Oriente responsable de la "Hoja de Ruta" así como la demolición del Muro y la inmediata retirada de los territorios ocupados.

Nos oponemos a la ofensiva de las autoridades contra las libertades civiles, sociales, laborales y los derechos humanos.

La legislación extraordinaria que está siendo aprobada por los gobiernos es un ataque contra los derechos individuales y colectivos, que tanta lucha democrática supuso su conquista. Lucharemos para detener esta peligrosa tendencia puesto que ninguna seguridad se puede conseguir atacando la libertad y la democracia.

!Sí, podemos cambiar Europa¡

Nosotros, la Izquierda Europea, estamos firmemente comprometidos con este reto.

Nuestro horizonte es pacífico, socialista, ecológico, y radicalmente democrático.

Nuestro horizonte es también feminista, puesto que la igualdad de género y democrática en todos los órdenes de la vida está aún lejos de ser una realidad.

Nuestro horizonte reconoce la diversidad de opción de todos los individuos.

Nuestro horizonte es el de los internacionalistas, abre Europa al mundo, promueve los intercambios culturales, la cooperación y una nueva solidaridad.

Nuestro horizonte contempla el Mediterráneo como un espacio fundamental para la paz.

El cambio es necesario. Existe un abismo entre la ciudadanía y las elites políticas. La victoria del NO contra el Tratado Constitucional expresa la profundidad de tal fractura. La mayoría de la población no está contra Europa. La mayoría votó contra las políticas liberales y arrogantes que han instalado la crisis en nuestra vida diaria.

Hoy el Tratado Constitucional Europeo está muerto. Es el momento para un amplio debate sobre la actual Europa afín de poder tener un futuro de prosperidad.

Participaremos en un amplio movimiento ciudadano impulsando un manifiesto o carta de derechos sociales y políticos que consiga la Europa que deseamos.

!Sí, podemos cambiar Europa¡

 
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