Secretaría de Política Internacional
S. de Política Internacional >
 


La derecha religiosa y laica unidas en Túnez contra los intereses populares


PCE / 07 feb 18

Como en las protestas populares recientes en Irán y Sudán, decenas de miles de personas, empobrecidas por el paro y las políticas antisociales, han salido a la calle en Túnez durante el mes de enero, con el saldo de 1 manifestante muerto, decenas de personas heridas y más de 1000 detenidas.

El Parlamento de Túnez aprobó el 17 de diciembre los nuevos Presupuestos y la nueva Ley de Finanzas para 2018, con los votos de Nidaa Tounes, partido laico de derecha, y de Ennhada, partido religioso de derechas, que suman mayoría absoluta en el Parlamento. Estas medidas han sido impuestas por el Fondo Monetario Internacional, después de conceder un crédito al gobierno de 2.500 millones de € en 2016 y suponen subida de impuestos indirectos al consumo y de los precios de tarifas y productos básicos, recortes de prestaciones sociales, reducción del empleo público y del funcionariado, todo ello en coherencia con la defensa de las grandes fortunas y los beneficios de las grandes empresas.

Esto sucede además en un escenario donde la conflictividad social y las huelgas han ido aumentando frente al aumento del paro, la inflación y las pésimas condiciones de vida. Las manifestaciones y protestas empezaron a primeros de enero. El grupo parlamentario del Frente Popular, una coalición de 9 grupos de izquierdas con 15 escaños en el Parlamento, votó en contra del presupuesto y la nueva ley a la vez que animaba llamaba a la movilización en la calle. El gobierno no solo sacó al ejército a la calle; también se movilizaron las mezquitas y en las oraciones del viernes 12 de enero, los imanes denunciaron al Frente Popular por promover “disturbios”. Esa misma tarde fue incendiada la sede del partido de los Trabajadores en la ciudad de Arussa. Las detenciones no sólo han afectado a manifestantes sino también, de manera “preventiva” a activistas de movimientos sociales, líderes políticos y periodistas, en una campaña de intimidación que han denunciado diversas organizaciones locales e internacionales de defensa de los derechos humanos como Amnistía Internacional.

No obstante, además de la represión el gobierno ha tenido que dar marcha atrás para compensar la agresión social. El sábado 13 de enero, se anunciaron una serie de medidas como el aumento de al menos 20% en la prestación social para las familias pobres, que pasará de 150 dinares (50 euros) a 180 y 210 dinares (60 y 70 euros) en función del número de hijos, o la garantía del Estado para que 500.000 familias con ingresos inestables logren obtener un préstamo para vivienda.

El séptimo aniversario de la primavera árabe en Túnez, que explotó justamente por las privaciones sociales, la pobreza que sufría el pueblo, la corrupción y la falta de democracia, ha puesto de manifiesto que, pese a los avances democráticos, una Constitución avanzada en derechos democráticos y en igualdad de hombres y mujeres no es suficiente para que el pueblo salga de la miseria y la explotación. Hace falta democracia, pero también igualdad social. La solución no está en el pasado autoritario, neoliberal y corrupto, sino en la continuidad de las movilizaciones y el apoyo a las opciones políticas de las izquierdas transformadoras.

 
Recomienda esta web
Correo-e
PCE
Inicio | Favoritos | Contacto | Mapa | Ayuda | Afiliaciones | Lta Correo |
Optimizado a 800 x 600 pixeles