Quiosco de Prensa
pce.es > Quiosco de prensa

“Desdeño las romanzas de los tenores huecos
y el coro de los grillos que cantan a la luna.
A distinguir me paro la voces de los ecos,
Y escucho solamente, entre las voces, una.
Retrato, Antonio Machado

Chile

Discurso del Presidente del Partido Comunista de Chile en su 99 aniversario

Partido Comunista de Chile / 11 jun 11

(domingo 5 de junio, Teatro Caupolicán)

Amigas y amigos

Compañeras y compañeros:

La verdad es que hasta ahora ha sido un acto muy intenso y emocionante y yo diría que casi no hace falta un discurso, porque muchas cosas se han dicho en la imagen, en la canción, en la presencia de quienes han estado acá, pero sobre todo lo que están diciendo ustedes, cada uno de ustedes que repletan este teatro, ustedes que son los que han hecho grande este partido, los que luchan todos los días y los que se han sacrificado. A ustedes en primer lugar nuestro saludo, el saludo del Partido Comunista de Chile.



Quiero saludar a los representantes de todos lo partidos de oposición sin exclusión alguna, también saludar a todos los representantes del cuerpo diplomático que nos honran con su presencia, a los dirigentes sindicales nacionales, a los alcaldes, están todos los alcaldes y alcaldesas de mi distrito, gracias por venir. A los concejales que están presentes, a todos mis colegas parlamentarios, que veo a varios, les agradezco también la presencia.



Hay muchos que no se han nombrado y que seguramente se van a nombrar en un momento más, pero quisiera destacar la presencia de Ángela Jeria de Bachelet, un gran saludo.

Nos reunimos en este acto para celebrar los 99 años de la fundación de nuestro partido, el Partido Obrero Socialista, hecho histórico ocurrido el 4 de junio de 1912 en Iquique.

Como bien sabemos, poco después, en un congreso realizado en Rancagua, en enero de 1922, pasamos a llamarnos Partido Comunista de Chile.

Hoy, cuando le damos el punto de partida al año de celebración de nuestro centenario, saludamos con nuestros corazones henchidos de legítimo orgullo, a los fundadores de nuestro partido, a las mujeres y hombres que se mancomunaron tras la idea del partido de los trabajadores.

Una vez más brindamos honor y gloria a Luis Emilio Recabarren, nuestro fundador y padre del movimiento obrero y sindical de Chile.

Nuestro profundo reconocimiento a quienes, a lo largo de casi un siglo, le han dado continuidad y vigencia a nuestros ideales de democracia y socialismo. A nombre de todos ellos y sin menoscabo de nadie me permito nombrar a Elías Lafertte, Carlos Contreras Labarca, Galo González, Ricardo Fonseca, Luis Corvalán, Volodia Teitelboim y Gladys Marín.

Y muy en especial saludamos, a los que en distintos momentos de nuestra historia han ofrendado su vida en la lucha social y política, sobre todo cuando se cernía sobre nuestra patria el odio genocida de la tiranía. A nombre de todos ellos permítasenos nombrar a Víctor Díaz y Fernando Ortiz.

.................... 

Nacimos en la pampa salitrera, pero casi simultáneamente echamos raíces desde la Patagonia hacia el norte, en cada ciudad o pueblo, en cada lugar campesino, en la industria, en la mina de carbón en Lota y Coronel, en la faena pesquera, en las aulas, en los servicios públicos, entre los artesanos, en los pequeños empresarios, los campesinos y comuneros. Por ello nos alegramos profundamente ante la presencia multitudinaria de dirigentes sindicales de distintos niveles que nos acompañan en este acto, no sólo de la industria tradicional, sino también del retail, de supermercados, mall y otros servicios que se integran con tanta fuerza a la lucha reivindicativa.

Echamos raíces en cada lugar donde se ha dado la lucha por los derechos de las personas, como lo han sido las tomas de terrenos en las poblaciones populares, la lucha por los derechos de la mujer y de los adultos mayores. Saludamos la presencia aquí de centenares de dirigentes territoriales hombres y mujeres que día a día luchan por una mejor calidad de vida.

Desde muy temprano en nuestra existencia y con una comprensión creciente hemos sido parte de la lucha por los derechos de los pueblos originarios. Aquí están presentes dirigentes del pueblo mapuche y pueblos originarios y queremos decirles que hacemos nuestra sin ningún tipo de reserva la justa lucha del pueblo mapuche por su reconocimiento como tal, por la tierra y por sus derechos, y exigimos la anulación de los juicios injustos y la libertad de los presos políticos mapuche. Así como exigimos que ante cualquier proyecto de ley, decreto ejecutivo, o emprendimiento empresarial que afecte a los pueblos originarios en el territorio de su hábitat o en sus derechos, se realice la consulta que establece el artículo 169 de la OIT.

A nuestras filas ingresan cada vez más profesionales e intelectuales, damos gran valor a la presencia de académicos y profesores universitarios, a los científicos y especialistas de diversas ramas, que nos contribuyen a enfrentar mejor los desafíos nuevos del presente como lo son el cuidado y la defensa del medio ambiente, los problemas del desarrollo sustentable y la matriz energética. Aprovechamos de saludar la elección reciente de dos consejeros comunistas al Consejo Metropolitano del Colegio Médico y un representante nacional.

Mantenemos una sólida presencia en el mundo del arte y la cultura, incluso desde antes que, en 1945 Pablo Neruda, junto a otros intelectuales ingresara al Partido Comunista en un acto realizado en este mismo teatro. Son tantos y tantos, como Víctor Jara o Violeta Parra, o Francisco Coloane que no alcanzamos a nombrarlos a todos; pero gracias por la hermosa muestra que nos han dado en este escenario sobre todo al gran músico chileno Valentín Trujillo.

Con motivo del centenario nos proponemos contar con miles de nuevos militantes, para de nuevo conformarnos como un partido de masas. Este es uno de los propósitos de la Conferencia Nacional que realizaremos en los próximos meses.

Y desde ya los llamamos a ustedes nos convoquemos en un recinto más grande que el Caupolicán, en un acto político cultural de primera calidad, que empezaremos a preparar desde ahora mismo, porque el Partido Comunista se merece celebrar los 100 años como un gran acontecimiento histórico en nuestro país.

Con mucha seguridad me permito manifestar nuestra gran confianza en el futuro y lo digo con especial énfasis, porque contamos con la gran organización de las Juventudes Comunistas de Chile, en las que militan miles de jóvenes a lo largo y ancho del país, muchos de los cuales se destacan por ser connotados dirigentes estudiantiles, sindicales o poblacionales, que convocan a las luchas en las que participan, con gran responsabilidad y criterio de amplitud. La organización, unidad y movilización de masas juveniles es uno de los factores más dinamizadores del proceso de transformaciones democráticas a las que aspiramos.

Por el papel que han jugado y siguen jugando en la lucha social y política, saludamos con una inmensa alegría y cariño a nuestras queridas Juventudes Comunistas.

Este es el partido que hoy cumple 99 años y que deberá tensionarse al máximo para enfrentar los desafíos del momento político que vivimos.

Con mucha claridad podemos afirmar que el año del centenario no será para una celebración en frío o entre cuatro paredes, será un centenario celebrado en medio de la lucha por derrotar a la derecha y a las políticas que representa.

Vivimos un momento que puede ser muy importante para el futuro.

Miles y miles de chilenas y chilenos salen a la calles del país y expresan su descontento. Rechazan claramente y en forma explícita los mega proyectos de Hidroaysén y la instalación de nuevas termoeléctricas. Se plantean directamente por el resguardo del medio ambiente y contrarios a la monopolización de los recursos energéticos de nuestra nación. De otro lado, los estudiantes y profesores, incluyendo los rectores; y de manera creciente los padres y apoderados demandan cambios profundos para superar la grave crisis que vive el sistema de educación superior, y expresan un rechazo a los intentos por privatizar lo que queda del sistema de educación pública, rechazo al afán de lucro con la educación que obnubila la mente del Ejecutivo y muchos legisladores. Los trabajadores en general también se movilizan y la Central Unitaria que los agrupa ha anunciado un paro nacional para octubre próximo.

Diversos movimientos ciudadanos se abren paso y se movilizan, en medio del descontento hacia el gobierno que sigue bajando en las encuestas.

Podemos afirmar que el pueblo ha dicho basta y ha comenzado a manifestarse y a unirse en convergencias que son muy relevantes en relación al futuro político del país.

Parte sustantiva de estas luchas y del descontento hacia el gobierno son también las que han librado y siguen impulsando los ciudadanos de Magallanes y las miles y miles de familias que en diversas regiones fueron azotadas por el terremoto y tsunami que aún esperan soluciones básicas a su angustiosa situación que este gobierno no ha sido capaz de entregarles.

Las protestas y las movilizaciones se generalizan porque hay descontento ante la política económica del gobierno que deja cada vez a más personas fuera de las prestaciones sociales del Estado. Hay descontento por las profundas desigualdades que continúan acentuándose, por el trabajo precario que se extiende y perjudica enormemente al mundo laboral, por los despidos en el sector público que continúan, por las alzas de precios de productos de primera necesidad, por la demora y falta de especialistas y de remedios en la atención en salud, por la falta de incentivos para la llamada clase media, por la mala calidad del transporte urbano terrestre llámese Transantiago. Hay descontento porque los anuncios que hace el gobierno no se condicen con los proyectos de ley que envía el gobierno al congreso, la mayor parte en letra chica, por ejemplo el post natal, sobre el que más encima ha apelado al Tribunal Constitucional para borrar las mejoras que se le hicieron en el Senado. Nosotros estamos por un posnatal que realmente favorezca a las mujeres y niños de Chile.

Es en este contexto que se producen convergencias sociales y políticas que muestran que es necesario y posible avanzar con más intensidad y rapidez hacia la conformación de una robusta, amplia, plural y contundente oposición a la derecha y a su gobierno.

La movilización dinamiza la unidad y la convergencia; le da vida; le da perspectiva y lo más importante: instala como protagonista a grandes masas ciudadanas y populares.

Las movilizaciones y luchas sociales hacen madurar muchos procesos de unidad y también permiten abrir anchos espacios de convergencia a niveles de acuerdos programáticos y propositivos de todo el campo democrático opositor.

Vivimos tal vez uno de los momentos más intensos de movilizaciones desde el inicio de los gobiernos civiles en Chile después de la dictadura, y eso nos debe hacer reflexionar profundamente respecto de la proyección que pueden tener en el futuro político y social del país.

Saludamos fervientemente a todas y todos quienes generosamente han asumido un protagonismo ciudadano y popular en estas semanas. Saludamos a las mujeres y hombres de este país que han decidido movilizarse. Los comunistas, en nuestro aniversario 99, somos parte integrante de estos movimientos y continuaremos intensamente trabajando para que este torrente social que clama justicia, democracia, participación, adopte expresiones políticas de incidencia nacional y sea parte vital de una gran alternativa a la derecha.

La necesidad de avanzar en unidad, convergencia y movilización social implica también un desafío mayor.

Respaldamos, en ese sentido, con todas nuestras fuerzas, el llamado formulado por la Central Unitaria de Trabajadores a una jornada nacional de protesta para Octubre, a un paro nacional que debería transformarse en un punto muy significativo de expresión de todas las demandas y propuestas que hoy cursan en prácticamente todas las ciudades del país.

La unidad y la movilización son herramientas claves para que el pueblo y sus diversas y heterogéneas expresiones sean escuchadas de una vez por todas.

La gente quiere y necesita ser escuchada, el pueblo siente que es su derecho opinar y decidir.

Nuestro sistema político es todavía altamente excluyente. Hay muy escasos espacios de participación social y política, la exclusión del sistema electoral binominal sigue vigente.

La distancia entre las expresiones de la ciudadanía y las formas de decisión gubernamental son demasiado profundas.

Por eso, porque el pueblo debe ser escuchado, porque en una democracia real el ejercicio del soberano es una condición esencial que define si un Estado es o no democrático, es que afirmamos que ha llegado el momento para establecer en nuestra Carta Fundamental los instrumentos institucionales que la ciudadanía necesita para ejercer el derecho a opinar y decidir en asuntos cruciales para la nación.

No es un dato baladí la baja en las encuestas de los partidos de la alianza y de la concertación y también del parlamento. Es algo muy serio, un dato que da cuenta de la distancia que se produce entre la ciudadanía y quienes los representan. Es por ello que hacemos un llamado ferviente a los partidos de la concertación que aún mantienen una importante fuerza parlamentaria. Un llamado para que expresen, junto a toda la oposición, simultáneamente con las movilizaciones sociales, la voluntad política y el esfuerzo legislativo para establecer por ley el PLEBISCITO NACIONAL o una CONSULTA CIUDADANA, vinculantes e informados.

No importa que tal vez no estén las condiciones de quórum calificados que esto requiere en el Congreso. Nos parece que lo importante en esto es la voluntad política y el empeño por sacar adelante un objetivo que la ciudadanía hoy día está reclamando en las calles, y que si no le damos oído nos la va a cobrar más adelante.

Así, entonces, cuando la ciudadanía diga no a Hidroaysén, también dirá sí a una matriz energética nacional, democrática, acorde a nuestras necesidades, asumida por todas y todos los chilenos, sería nuestra propia y legítima decisión, en un acto soberano plenamente democrático.

Ciertamente, el gobierno de Sebastián Piñera, hace ya rato que está mostrando la hilacha y la nueva forma de gobernar hace agua por todos lados enredada entre el mal manejo y la corrupción. Sin embargo, sería un error creer que es un gobierno débil y sin fuerza.

En el marco de lo que ocurre en Chile y en nuestro continente, tenemos que asumir el hecho de que la elección de un Presidente de derecha ha afectado a todas las fuerzas democráticas de nuestro país, y también al campo democrático del continente.

No ha sido nada de fácil para la mayoría de las chilenas y chilenos superar esa derrota, salir de la frustración, comenzar el camino que hoy cursa y que expresa crecientes descontentos sociales. Es un gran mérito de nuestro pueblo las movilizaciones que hoy se desarrollan en todo Chile.

La movilización social y popular es para nosotros el principal factor que abre realmente la posibilidad de iniciar un camino que culmine con la derrota de la derecha.

Reiteramos que ese camino le da vida a las convergencias sociales y políticas, y por eso creemos que a este torrente que crece y no se detiene, deben incorporarse todas las fuerzas democráticas, sin exclusión de ningún tipo.

¡Nadie puede ser excluido de este camino de lucha y convergencia social y política!

¡La división es en estas condiciones un instrumento de la derecha para impedir su derrota!

No están los tiempos para que alguien se de gustitos divisionistas, y quienes adopten ese camino deben asumir ahora su responsabilidad de lo que ocurra en el futuro.

Sinceramente, creemos que hoy el pueblo, la ciudadanía, mayoritariamente, demanda otra conducta de las fuerzas políticas y de las conducciones sociales, y la unidad se levanta como un gran requerimiento para avanzar en una alternativa amplia para instalar un gobierno distinto a lo que se ha dado hasta ahora.

Hay buenas y mejores condiciones para desarrollar un debate en torno a una plataforma programática que permita a todas las fuerzas democráticas y progresistas enfrentar en conjunto las elecciones municipales que se aproximan rápidamente.

En muchas comunas del país hay mesas de convergencia; hay debates; hay propuestas que emanan de la realidad de esas comunas. Hay que saber escuchar esos planteamientos y darles el espacio que requieren.

Una plataforma programática que tenga esas características puede ser un potente instrumento de unidad. Creemos que los municipios chilenos requieren de transformaciones muy profundas. Muchos de ellos ya no dan más con las crisis financieras; se requiere nuevas gestiones y definiciones en torno a la salud, educación y otros servicios claves administrados por los municipios. La participación ciudadana orgánica e institucional en los municipios es algo que ya no puede esperar más.

Entonces, iniciemos ese proceso de construcción de una plataforma programática con la amplia participación de las bases, de las comunas.

En esa línea es un avance importante el acuerdo para formar un espacio común entre los institutos de estudio de los partidos de la concertación; del Juntos Podemos Más; del Partido Humanista y del PRO, para que den comienzo al debate sobre una plataforma programática municipal.

Pensamos que todavía pueden llegar otras fuerzas opositoras, así como también sabemos que hay diferencias que de persistir podrían significar más de un candidato a alcalde opositor por comuna y sabemos lo que ello puede producir. Lo que nos preguntamos es si existe voluntad política de todos para superar esas diferencias. ¿Hay voluntad para dar los pasos concretos en ese sentido?

Es evidente que todavía queda camino por recorrer y es necesario que cada fuerza sincere su posición.

Por nuestra parte haremos todos los esfuerzos para que todas las expresiones democráticas y progresistas se unan en torno a candidaturas únicas a alcaldes y alcaldesas por comuna en todo el país.

En el intertanto, el Partido Comunista proclamará precandidatas y precandidatos a alcaldesas y alcaldes en la mayoría de las comunas de Chile.

Pensamos que se debería alcanzar un acuerdo por omisión y cada conglomerado elegir a sus candidatos, con métodos que permitan elegir el o la mejor.

En cuanto a los concejales nos parece que la izquierda, en primer lugar, y todas las fuerzas democráticas y progresistas que no están en la Concertación, deben formar una lista nacional común de concejales.

La Izquierda y en ella el Partido Comunista, tiene una gran posibilidad de crecer en estas elecciones y lucharemos por ello esforzándonos desde hoy mismo; legítimamente vamos a competir por sacar más votos que los otros partidos.

Sabemos que la derecha hará todo lo posible para neutralizar un posible pacto entre la Concertación, el Juntos Podemos y otras fuerzas progresistas en la elección de alcaldesas y alcaldes. Le teme a ese entendimiento porque sabe y mide muy bien sus posibles efectos y resultados.

Hay que tener muy presente que, como en ocasiones anteriores, las elecciones municipales pueden ser una especie de adelanto a lo que ocurre después en las presidenciales y parlamentarias.

No es necesariamente un vaticinio seguro, pero tal como están las cosas, la pelea en las municipales será reñida, dura y en medio de grandes descontentos sociales y también de desconfianza hacia las promesas electorales.

Por ello es que se requiere abrir el debate no sólo respecto de los caminos para derrotar a la derecha, sino también en torno al programa del gobierno que surja en su reemplazo. Ambas cuestiones están estrechamente unidas, porque necesitamos credibilidad opositora y liderazgo alternativo.

Respecto del camino, sin duda que todos debemos sacar nuestras enseñanzas. Hacia el futuro, creemos que la derrota de la derecha será superando la política de los consensos que, si bien sirvió para debilitar la posibilidad de la perpetuación de la dictadura, también permitió la legitimación de una derecha que se ha fortalecido hasta llegar a conquistar el gobierno por la vía electoral, y que también tiene pretensiones de mantenerse en el poder.

La derecha apela a los consensos, a la unidad nacional, pero comienza peligrosamente a lanzar amenazas no tan veladas respecto de supuestas amenazas a la institucionalidad democrática. El propio Presidente Piñera ha hecho referencia a esto el 21 de mayo, pero otros líderes derechistas también han señalado esas advertencias, incluso con un tono abiertamente amenazador.

A esta derecha prepotente no la vamos a derrotar con más de lo mismo. No ver esto, es no mirar lo que está ocurriendo en Chile con el pueblo y la ciudadanía.

Para avanzar y ganar las próximas elecciones debemos avanzar con más democracia y más participación en todos los aspectos. Chile necesita una nueva Constitución Política que reemplace la que viene desde la dictadura.

Hoy Chile requiere unidad y audacia política para abrirle paso a una redistribución de la riqueza, una reforma tributaria, desde un nuevo royalty hasta el impuesto al lujo y por sobre todo la defensa, expansión y modernización de CODELCO como empresa estratégica del Estado, hasta llegar a la recuperación del cobre para Chile y los chilenos. Se necesita la misma audacia y creatividad para nacionalizar el agua como un bien estratégico de la nación.

En estos y otros aspectos haremos todos los esfuerzos por llegar a acuerdos amplios. No será fácil, por ello levantaremos con todas nuestras fuerzas la alternativa de izquierda que necesaria y legítimamente el país y el pueblo de Chile requieren. Una alternativa de izquierda que exprese ampliamente, en el terreno social y político, el programa que la nación demanda para abrir un nuevo camino de esperanza.

Sabemos que por luchar por estos objetivos el pueblo y nosotros mismos somos y seremos objeto de distintas formas de represión. El pueblo chileno debe estar atento y alerta a esta creciente tendencia represiva. Nuestra historia nos enseña que la derecha nunca ha abandonado el castigo y la represión como método para detener las luchas sociales.

Una forma de represión son los montajes judiciales, como en el caso de la justa lucha del pueblo mapuche, que de alguna manera están ligados al montaje que se levanta contra nuestro propio partido, en la persona de nuestro compañero Manuel Olate y a través del cual se ha tratado de acusar de formar parte de una célula terrorista, nada más y nada menos que a los parlamentarios del Partido, acusación de la que se han hecho parte un par de parlamentarios de derecha sin fundamento alguno.

El gobierno ha dado crédito y prestado su atención al montaje concebido por aparatos represivos del gobierno de Colombia, ha prestado toda su colaboración a los servicios de inteligencia colombianos a través del Ministerio Público y no nos cabe duda de que hubo presión para que se anulara el juicio y la resolución del Ministro Sergio Muñoz, que rechazaba la solicitud de extradición de Manuel Olate a Colombia, por ser infundadas las acusaciones.

La Corte Suprema determinó anular el juicio y abrir uno nuevo, cosa que no fue capaz de hacer en el caso de los detenidos mapuches. Es tan evidente la injusticia de las acusaciones y de la actitud de los fiscales chilenos, que la propia Sala Penal de la Corte Suprema de Colombia ha considerado que el supuesto fundamento de las acusaciones contra Olate y nuestro Partido es ilegal e ilícito.

De ninguna manera aceptaremos una injusticia como ésta, porque sería abrir las puertas a una mayor justificación para aplicar la ley antiterrorista al movimiento social y político. Por tanto expresamos toda nuestra solidaridad con Manuel Olate.

No aparece justificable ni aceptable la injerencia de un Estado en los asuntos de otro Estado. Estamos ante una situación en la que EEUU y sus aliados de Europa pretenden intervenir en cualquier país si ello les sirve para saciar su sed de petróleo o gas y para exprimir a esos pueblos a fin de paliar la crisis que afecta al llamado mundo del desarrollo.

Rechazamos clara y categóricamente la guerra, los bombardeos unilaterales, la militarización del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y toda la agresión que se realiza con los pueblos de África del norte y del Oriente medio., y advertimos que Chile no puede ser neutral, y menos aliado de esta estrategia realmente criminal que busca abrirse paso en diferentes zonas del mundo.

Los comunistas chilenos, en la medida de nuestras fuerzas, vamos a seguir demandando el respeto a la autodeterminación de los pueblos; al tiempo que rechazamos cualquier forma de intervención foránea en los asuntos de los estados nacionales reconocidos como tales.

Seguiremos bregando por el pleno reconocimiento del pueblo palestino y su nación.

Sólo la paz mundial y no la guerra de intervención, son un camino viable para la solución de conflictos internos.

Las negociaciones y tratativas entre los Estados deben ser el instrumento irrenunciable para enfrentar los diferendos.

Es muy peligroso cuando comienzan a surgir voces que, ligeramente, mencionan el poder armado como una garantía para enfrentar las diferencias. Con la guerra sólo pierden los pueblos.

Las guerras de intervención imperialistas, o los golpes de estado, se tratan de justificar sobre la base de dirimir conflictos no resueltos entre pueblos y naciones.

La historia de nuestro continente y del mundo está plagada de estas circunstancias. Al final pierden los pueblos y ganan los imperios.

Nuestro continente hoy tiene otro rostro. En muchos países hay gobiernos democráticos y progresistas que representan a sus pueblos y que se empeñan por abrirle paso a la integración y por resolver equitativamente las asimetrías. Surgen nuevas formas que agrupan institucionalmente a las naciones americanas, sin la presencia tutelar de la gran potencia del norte.

En este mismo marco es que rechazamos las expresiones de amenaza militar de parte del Ministro de Defensa hacia el pueblo de Bolivia. A los argumentos o apelaciones de carácter político o jurídico se debe contestar con argumentos del mismo tenor, no con el uso del potencial bélico.

Al contrario, nuestra posición es que Chile haga una propuesta seria de salida al mar a Bolivia, no necesariamente con soberanía, pero una propuesta sólida y sería. El argumento de que Evo Morales usa el tema para responder a una supuesta baja en las encuestas, es falaz, porque lo mismo se podría aplicar a la situación del gobierno de Chile.

Los beneficios de un acuerdo entre ambos países pueden ser de gran significación en lo referente a la energía y el uso de agua dulce en el norte, además y en lo principal ganar un aliado para la paz subregional que abarataría el alto costo que tiene nuestra política de defensa.

Hoy mismo son las elecciones presidenciales en el Perú. Las maniobras norteamericanas y de la derecha continental, salvo excepciones, han sido descaradas a favor de Keiko Fujimori, que sabemos bien lo que representa. Lo cierto es que Perú sería un nuevo país de marcada posición integracionista en el Cono Sur americano, si hoy logra el triunfo en ese hermano país el candidato de la izquierda, del nacionalismo y del progresismo peruano, Ollanta Humala, que es lo que nosotros esperamos.

En esas elecciones peruanas las fuerzas del centro han decidido apoyar y votar por el candidato de la izquierda, para evitar el triunfo del fujimorismo y la derecha. Saludamos ese gesto político democrático que sólo beneficia al pueblo del Perú y la relación de esa nación con los países vecinos y con el nuestro.

Saludamos a los ciudadanos peruanos que viven en Chile y que pueden votar en estas elecciones y esperamos que pronto también lo puedan hacer los chilenos que viven en el exterior. Exigimos al gobierno dejar de poner condiciones absurdas para que nuestros ciudadanos puedan ejercer ese derecho en los distintos países donde viven.

América Latina es de los latinoamericanos. Debe terminar el bloqueo de EEUU a Cuba y su injerencia en otros países. La autodeterminación y la integración han ido creando mejores relaciones, la unidad de los países latinoamericanos logró derrotar el intento de golpe al Presidente Correa en Ecuador y en estos días el ex Presidente Zelaya, derrocado por un golpe de estado pudo volver a su país, Honduras y ponerse al frente de las luchas de su pueblo.

Compañeras y compañeros: he dejado para el final los temas de derechos humanos. Una vez más queremos insistir en que no aceptaremos retrocesos en este tema. Seguiremos buscando la verdad y exigiendo justicia en cada uno de los casos de crímenes de lesa humanidad bajo la dictadura. Abogados y organizaciones de derechos humanos han presentado en los últimos meses centenares de requerimientos a la justicia sobre casos de ejecutados políticos y detenidos desparecidos.

Y como es de conocimiento público la justicia ha acogido una querella por la que se solicita se entregue la versión judicial sobre la muerte del Presidente Salvador Allende, porque han surgido versiones sobre la posibilidad de una causa diferente a la del suicidio, que es lo aceptado por todos hasta hoy día. La justicia, según los trabajos periciales que se hacen a los restos del compañero Allende, debiera determinar la causa exacta, ratificando la versión que existe o estableciendo una distinta lo que indudablemente abriría paso a una situación nueva.

Quiero decir y desmentir absolutamente que exista alguna diferencia o contradicción al respecto entre el Partido Comunista de Chile y la familia de Salvador Allende. Los diarios y sobre todo “El Mercurio” han tratado de dar la impresión que esto existe, quiero decir: fuimos leales con Salvador Allende, somos, hemos sido y seremos muy respetuosos con la familia de Salvador Allende.

Nosotros nos hicimos parte de la querella sólo después que lo hizo la familia y en consulta con la familia. Y quiero que tengan la seguridad de que nosotros vamos a seguir actuando absolutamente de acuerdo con la familia del Presidente de la República.

Todos queremos la verdad. Pero cualquiera sea ésta, no cambia lo de fondo: que el Presidente Salvador Allende murió en La Moneda defendiendo la Constitución, con enorme lealtad al pueblo que lo eligió y enfrentando un ataque brutal y desproporcionado de las fuerzas golpistas que buscaban eliminarlo, como se desprende de las órdenes del propio general Pinochet.

Sólo podemos decir que Pinochet está muerto y olvidado y Allende vivo y combatiente.

Debemos decir también que desde la nebulosa del pasado dictatorial, de un contexto de tanta mentira institucionalizada, ha surgido una versión sobre la muerte de nuestro poeta Pablo Neruda que no nos puede dejar incólumes y por ello hemos presentado también una querella como Partido Comunista la que ya ha sido acogida por la justicia. No es que desechemos de antemano la versión existente de que murió de un cáncer a la próstata agravado por la tristeza que lo embargaba a raíz del golpe de Estado y la muerte de su amigo Salvador Allende, pero la denuncia concreta que se ha hecho es que Neruda no estaba en fase terminal del cáncer, que el día anterior a su muerte se preparaba animosamente para viajar a México, país que le puso un vuelo a disposición. Que el día de su muerte, mientras estaba en la Clínica Santa María (acordémonos que en esta clínica es donde en extrañas circunstancias murió el presidente Frei Montalva) apareció una extraña inyección, que según El Mercurio era para aplacar el dolor, pero que le produjo un shock y a raíz de lo mismo un paro cardíaco, lo que es distinto a lo que afirma el certificado de defunción. El chofer y amigo de Neruda que se dio cuenta de que le habían puesto esta inyección fue detenido en ese momento. Ante las dudas presentadas que son atendibles es que pusimos la querella representando con este acto a muchas personas que nos llamaron de Chile y diversos países instándonos a hacerlo. Y lo hemos consideramos un deber moral que estamos cumpliendo y lo cumpliremos hasta el final.

Pareciera ser contradictorio que en un momento de orgullo y de tanta alegría ante nuestra cercanía a cumplir los cien años debamos hablar de estas cosas que producen dolor. Son parte de nuestra vida y somos responsables de asumirlas.

Sólo quisiera terminar instándolos a cumplir con mayor fuerza los objetivos que nos hemos trazado, a buscar la unidad, a persistir en la movilización y la lucha, a ampliar nuestro horizonte y nuestro propio peso en los acontecimiento políticos futuros.

Cumpliremos cien años pero nos sentimos más jóvenes que nunca, sirviendo a los trabajadores, luchando junto al pueblo, por un Chile más justo y democrático.

Como escribió Pablo Neruda sobre el partido: “lo hirieron y mantiene salud de manzana; lo enterraron y viene cantando con nosotros”.

Este partido compañeros los convoca a seguir adelante.

¡VIVA LA UNIDAD PARA VENCER!
¡ADELANTE CON LA LUCHA SOCIAL!
¡VIVA EL PARTIDO COMUNISTA DE CHILE!

Recomienda esta web
Correo-e

 

PCE
Inicio | Favoritos | Contacto | Mapa | Ayuda | Afiliaciones | Lta Correo |
Optimizado a 800 x 600 pixeles