|
El PCE, con este comunicado expresa su
posición sobre la propuesta de regulación de la prostitución
planteada desde la Conselleria de Interior del Gobierno del
tripartito de la Generalitat de Catalunya.
En primer lugar expresamos que nuestra posición es
abolicionista.
Entendemos que la explotación sexual es un fenómeno que
afecta mayoritariamente a mujeres y niñas en situación de
exclusión económica y social.
Que, además es un fenómeno globalizado ante el cual es muy
difícil actuar:
Nos encontramos ante un mercado muy estructurado,
monopolizado por las organizaciones del proxenetismo a
escala mundial, que se nutre de mujeres inmigrantes
procedentes de países con graves problemas económicos,
sociales y políticos.
Según diversas publicaciones, en España, en el año 2003, la
prostitución generó unos beneficios de 2 billones de
pesetas; también a nivel mundial hay datos que en los años
90, situaban el tráfico con fines de explotación sexual,
como la tercera rama del crimen organizado mientras que ya
en los años 2000 se considera que ha pasado a la segunda
posición.
En segundo lugar pensamos que el debate sobre la posible
regulación de la prostitución se ha introducido de manera
perversa y interesada; la afirmación de que "existe una
prostitución voluntaria y una prostitución forzada", ha
estado impulsada por los lobbys económicos beneficiarios de
este gran negocio y algunos Estados interesados en una parte
de los suculentos ingresos que esta genera. Esta interesada
afirmación ha conseguido la adhesión de algunos grupos de
mujeres, cosa que está siendo utilizada por algunas
centrales sindicales y organizaciones políticas para
justificar su posición reglamentarista.
Esta afirmación, por contra, lo que hace es dar por buena la
desigualdad existente entre hombres y mujeres porque obvia
lo esencial, que es que toda prostitución es una práctica
violenta y discriminatoria que ratifica la subordinación
debida al género y que, consentida de forma hipócrita
socialmente, legitima la aceptación de un mercado de cuerpos
de mujeres al servicio y para el consumo "a la carta" de los
prostituidores, los mal llamados clientes.
El Partido Comunista de España, tal y como lo dijo en su
Congreso, se declara contrario a cualquier forma de
explotación y esclavitud de seres humanos y, por lo tanto, a
la reglamentación de la prostitución como una manera de
legitimar la violencia contra las mujeres.
Proponemos que se retire la propuesta de la Consellera Tura,
que CC.OO revise su postura clientelista, y al mismo tiempo,
que se abra un debate social sobre las causas y los efectos
de la prostitución, que permita ofrecer alternativas a las
personas prostituidas, víctimas fundamentales de este
entramado. |