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Articulo completo Declaración
del Foro Mundial de Educación
(FME)
El IV Foro Mundial de Educación que en
esta oportunidad reunido en Caracas-Venezuela, los días 23
al 29 de enero de 2006, en el marco del VI Foro Social
Mundial, concentró un significativo número de maestros,
maestras, estudiantes y comunidad, que atraídos por la idea
de articulación, el intercambio y democratización de saberes
y experiencias, a propósito de construir espacios para la
creación colectiva de una plataforma de lucha en defensa de
los elementos axiales de la educación como son: su carácter
público, gratuito, laico, obligatorio y de calidad,
asimismo, que promueva una cultura de paz. De igual forma,
consideramos que dichos aspectos deben ser un soporte
fundamental de los Estados verdaderamente democráticos.
En tal sentido, reafirmamos que siendo el
Foro Mundial de Educación una red permanente de movilización
para promover y defender el derecho universal a la
educación, se realiza en el contexto de una etapa histórica
en latinoamérica, reconociendo las problemáticas, tensiones
y luchas desarrolladas en el plano educativo a nivel
planetario, caracterizado este contexto, por el avance de
procesos de luchas populares que abrieron paso al
surgimiento de gobiernos que, con distintas características,
intentan salirse del cause de la subordinación absoluta a
las políticas neoliberales que se aplicaron en la década del
90.
El Foro Mundial de Educación, en su
devenir viene constituyéndose en un espacio y proceso de
particular articulación. Espacio plural de debate y
construcción socio-pedagógica, que en ésta coyuntura
histórica mundial a de perfilar reflexiones y acciones
contra el imperialismo económico, que evidentemente es el
principal enemigo de la Educación pública, gratuita, laica,
participativa y de calidad. Las redes de sectores
organizados, que en el ámbito educativo vienen construyendo
históricos y diversos enfrentamientos a las expresiones
materiales de bárbaras (Adorno) concepciones en torno al Ser
y al Deber Ser de la educación en general y su
materialización escolar en particular, encuentran en este
Foro otro mas del movimiento por una Educación alternativa
al modelo mercantil. Desde su primera edición, el Foro
Mundial de Educación puede hablar ya de alcances específicos
de los procesos de articulación desarrollado.
En ese camino debemos reafirmar:
Que la educación constituye un derecho
social indeclinable, concepción que se contrapone en
términos absolutos a las políticas neoliberales que
pretenden erigirla en una mercancía.
Que, por lo tanto, constituye una
responsabilidad indelegable del Estado garantizar la
educación pública de calidad en todos sus niveles y
modalidades, fundamentada en la pluralidad del pensamiento,
para desarrollar el potencial creativo del ser humano, como
único camino para poner freno y revertir las políticas
privatizadoras que se profundizaron en la década pasada.
Que asimismo la educación en su
perspectiva valórica se impone reflexionar y desarrollar el
valor ético al trabajo como un aspecto ineludible de nuestra
constitución antropológica y, el reconocimiento de esto
conlleva a un sentido social de la participación activa,
consciente y solidaria.
Que la educación forme para la
participación democrática, participativa y protagónica,
reconociendo la diversidad sociocultural, sociopolítica y
socioeconómica de los pueblos, como elementos constitutivos
de la construcción histórica de la equidad y justicia
social.
Que se reconozca el papel que tiene la
educación como vehículo fundamental para alcanzar los
valores de la cultura, su diversidad, modos de vida y
pueblos.
Que en consecuencia resulta inadmisible
la inclusión en los llamados Tratados de Libre Comercio y/o
servicios (GATS, ALCA, etc)
Que resulta indispensable el protagonismo
del movimiento social, como eje convocante en los
trabajadores y trabajadoras de la educación, para que estas
políticas puedan consolidarse y, a la vez, abrir paso a las
propuestas que comiencen a concretar un nuevo modelo de
educación pública de contenido popular, que garantice
plenamente los derechos de los principales sujetos
involucrados en la práctica educativa. A los alumnos y
alumnas, a tener las condiciones adecuadas para un
aprendizajes para la vida y la libertad plena. A los
educadores y educadoras, las condiciones laborales,
salariales y de formación que permitan el pleno ejercicio de
su tarea.
De frente al desafío que implica la
disputa por ese nuevo modelo educativo que responda a los
intereses de sus verdaderos sujetos, entendemos necesario
dar prioridad a algunas medidas de alto impacto simbólico y
estructurales tales como:
1. Luchar por elevar las propuestas
educativas en el marco de la definición de nuevos modelos de
financiamiento que tomen como referencia mínima de
inversión, en términos del PIB, los patrones de la UNESCO.
2. Trabajar por cambios estructurales a
través de la sanción de nuevas leyes que reemplacen a las
que dieron forma al modelo neoliberal, para consolidar la
ampliación de derechos de alumnos(as) y docentes y para
definir los nuevos rumbos de las políticas educacionales en
el proceso de avance hacia la construcción de mayores
márgenes de autonomía, democratización y justicia social en
una América Latina, que consolide los lazos de unidad y la
construcción de su propia identidad.
3. Vincular la lucha de lo educativo a lo
político, social, cultural y económico.
4.Valorar la diversidad como elemento
enriquecedor del desarrollo humano y como oportunidad de
aprendizaje.
5. Incorporar como contexto de saber del
FME, las ideas libertarias fundamentadas en una pedagogía
crítica para la libertad y apoyada en el amplio tejido
social de colectivos, redes, asociaciones, movimientos, que
permitan su intervención en todos los procesos educativos.
En el sentido de las consideraciones
anteriormente mencionadas, nos vemos en la imperiosa
necesidad de plantearnos una plataforma de lucha
colectivamente construida e impulsada en el marco de un
nueva cultura política, que reivindique la educación como
uno de los lugares para la construcción de ciudadanía. Por
ello, declaramos:
Promover en ámbito mundial campañas de
difusión y movilización bajo la consigna de “canje de deuda
externa por educación”.
Articular las agendas de luchas de todos
los movimientos y organizaciones socioeducativas en el
proceso Foro Mundial de Educación.
Promover la regulación del sector privado
de la educación para no ser considerada como mercancía.
Decretar la tercera semana del mes de
noviembre como “SEMANA MUNDIAL POR LA DEFENSA DE LA
EDUCACIÓN Y EL ESTABLECIMIENTO DE LA ESCUELA PÚBLICA”.
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