
La
Comisión Permanente de la Asamblea Parlamentaria del
Consejo de Europa aprobó ayer por unanimidad la primera
gran condena internacional del régimen franquista. Este
organismo, en el que están representados 43 países,
incluida Rusia, insta además al Gobierno español a
erigir monumentos en memoria a las víctimas del
franquismo, y a instalar una exposición permanente en el
Valle de los Caídos para recordar que lo construyeron
presos republicanos. El Consejo propone fijar el 18 de
julio de 2006 como fecha internacional de condena del
franquismo. La resolución condena con firmeza las
"múltiples y graves violaciones" de los derechos humanos
cometidas en España entre 1939 y 1975.
La iniciativa tomada ayer por el
Consejo de Europa fue acogida con satisfacción entre las
asociaciones de familiares de represaliados, que ven
cómo este organismo se adelanta al Gobierno español, que
prepara una ley de memoria histórica prometida hace un
año y medio y aún no presentada. La decisión fue tomada
gracias a un informe presentado por el maltés Leo
Brincat. En su documento, realizado con el soporte
técnico del historiador Paul Preston, se detallan las
atrocidades cometidas por el aparato de represión
franquista desde 1939 a 1975, cuando murió el dictador.
Según explica el español Luis María
de Puig, presidente del Grupo Socialista y uno de los
principales promotores de esta iniciativa, junto a Luis
Yáñez, se trata de la primera gran condena internacional
contra el franquismo, ya que en los años 40 la ONU sólo
rechazó el apoyo de Franco al nazismo.
"La resolución se ha hecho sin
voluntad de reabrir heridas, pero sí de decir con
autoridad, y por primera vez, que el franquismo fue una
dictadura que conculcó todos los valores de la
convención europea de derechos humanos. El Consejo de
Europa no puede dar lecciones de cómo alcanzar la
democracia en algunos países y callarse ante el
franquismo", según De Puig. Él explica que, aunque ayer
no había diputados del PP en la votación porque no
pertenecen a la permanente (compuesta por unas 200
personas), éstos se han mostrado favorables a la
iniciativa.
La resolución aprobada por la
comisión permanente comienza con una "firme condena" de
las "múltiples y graves violaciones de los derechos
humanos cometidos en España por el régimen franquista
entre 1939 y 1975". El texto recuerda que el Gobierno
español ha puesto en marcha una comisión
interministerial para "establecer un inventario completo
de los crímenes de la dictadura de Franco", y confía en
que el debate en marcha sirva para realizar un examen
completo y profundo sobre los crímenes del franquismo.
La asamblea también establece algunas
conclusiones generales que afectan a España: "La
violación de los derechos humanos no es un asunto
interno. La comunidad internacional está tan afectada
como los españoles". "El conocimiento de la historia es
una de las condiciones previas para evitar repetir los
errores del pasado. Además, la formación moral y la
condena de los crímenes cometidos juega un rol
importante en la educación de las jóvenes generaciones".
La asamblea tiene capacidad plena
para representar al Consejo de Europa, pero para dotar
de una mayor relevancia a la condena demanda al Comité
de Ministros de esta institución que promueva una
declaración formal de rechazo y establezca, en su
próxima reunión, el 18 de julio de 2006, fecha en que se
cumplen 70 años del golpe de Estado y el inicio de la
Guerra Civil, como el día de condena internacional del
régimen franquista.
El texto aprobado se adelanta a lo
que pueda hacer el Gobierno y recoge peticiones de las
asociaciones. Insta al Ejecutivo español a crear una
comisión de investigación sobre los delitos del
franquismo y presentar un informe al Consejo de Europa,
a abrir los archivos civiles y militares a los
historiadores -la fundación Francisco Franco se niega-,
a abir una exposición permanente sobre la represión en
el Valle de los Caídos y a erigir monumentos a las
víctimas del franquismo.