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Honduras
Por Ignacio Ramonet
Le Monde Diplomatique. Agosto 2009
Con inmenso gozo (1) recibieron la noticia del golpe de Estado en
Honduras, los grupos conservadores del mundo y sus propagandistas
habituales (2). Aunque éstos criticaron retóricamente el golpe,
avalaron y justificaron los argumentos de los golpistas, repitiendo
que "el Presidente Manuel Zelaya había incurrido en múltiples
violaciones de la Constitución al querer organizar un referéndum
para mantenerse en el poder" (3).
Tales afirmaciones son falsas. El Presidente Zelaya no vulneró un
sólo artículo de la Constitución (4). Ni organizó ningún
referéndum. Ni deseaba prolongar su mandato que termina el 27
de enero de 2010. Su intención era organizar una consulta, no
vinculante (es decir un simple sondeo o una encuesta de opinión),
preguntándoles a los ciudadanos: "¿Está usted de acuerdo que, en las
elecciones generales de noviembre de 2009, se instale una cuarta
urna (5) para decidir sobre la convocatoria a una Asamblea Nacional
Constituyente que emita una nueva Constitución de la República?". O
sea, se trataba de una pregunta sobre la eventualidad de hacer
otra pregunta. Ningún artículo de la Constitución de Honduras le
prohíbe al Presidente la posibilidad de consultar al pueblo
soberano.
Es más, suponiendo que una mayoría de hondureños hubiese contestado
positivamente a esa demanda, la "cuarta urna" sólo se hubiese
instalado el 29 de noviembre de 2009, día de la elección
presidencial, a la cual -en virtud de la Constitución vigente-
Manuel Zelaya no puede de ningún modo presentarse.
Entonces, ¿por qué se dio el golpe?
Porque Honduras sigue siendo la "propiedad" de una quincena de
familias acaudaladas que lo controlan todo: poderes ejecutivo,
legislativo y judicial, principales recursos económicos, jerarquía
de la Iglesia católica, medios de comunicación de masas y fuerzas
armadas. La mayoría de sus gobiernos han sido tan corruptos y tan
sumisos a los intereses de las empresas extranjeras que, para
designar a Honduras, el humorista estadounidense O. Henry acuñó el
término "República bananera" (6). En 1929, queriendo explicar
lo fácil que era comprar a un congresista, Samuel Zamurray, alias
"Banana Sam", presidente de la Cuyamel Fruit, empresa rival de la
United Fruit, afirmó: "Un diputado en Honduras cuesta menos que una
mula". Al final de los años 1980, el Presidente José Azcona del Hoyo
admitió el sometimiento de Honduras a la estrategia de Estados
Unidos confesando: "Un país tan pequeño como Honduras no puede
permitirse el lujo de tener dignidad". Y un grupo de empresarios
llegó a proponer que pasara a convertirse en un Estado Libre
Asociado de Estados Unidos, como Puerto Rico...
La relación económica con la gran potencia norteamericana es de
dependencia casi absoluta; hacia allí va el 70% de sus exportaciones
(plátanos, café y azúcar); y de allí llegan unos 3.000 millones de
dólares que envían a sus familias 800.000 hondureños emigrados. Y el
capital principal (40%) de las fábricas maquiladoras (de mano de
obra barata) en zonas francas es estadounidense.
Hace 30 años, al vencer la revolución sandinista en Nicaragua,
Washington decidió convertir Honduras en una suerte de portaaviones
para combatir militarmente a las guerrillas revolucionarias en
Guatemala y El Salvador, y apoyar a la "Contra" antisandinista. Una
de las primeras medidas consistió en implantar una "democracia
controlada" en Tegucigalpa. En 1980, hubo por primera vez
"elecciones libres"; un año después fue elegido Roberto Suazo
Córdova quien dio paso a una era siniestra de terror, "escuadrones
de la muerte", "desapariciones" y eliminación de activistas de
izquierdas. En tales circunstancias se promulgó la Constitución de
1982, actualmente vigente.
Una Constitución redactada por los principales grupos económicos
que desean mantener para siempre a su favor uno de los repartos de
riqueza más inequitativos del mundo, con el 60% de los
habitantes por debajo de la línea de pobreza y más de un tercio por
debajo de la línea de pobreza extrema. Un país empobrecido, en el
que la tasa de desempleo se sitúa en torno al 30%.
Eso es lo que ha querido transformar el Presidente Manuel Zelaya.
Perteneciente a una de las grandes familias latifundistas de
Honduras y miembro del Partido Liberal, el mandatario trató de
reducir las desigualdades. Aumentó el salario mínimo un 50%;
detuvo la privatización de empresas públicas (energía eléctrica,
puertos, sistema de salud) y se pronunció a favor de una mayor
participación ciudadana en las políticas públicas. Y esto, aun antes
de acudir a Petrocaribe en 2007 y de integrar el ALBA (Alternativa
Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América) en 2008.
La poderosa oligarquía se escandalizó y trató a Zelaya de
"traidor a su clase". Aunque él afirma: "Yo pensé hacer los
cambios desde dentro del esquema neoliberal. Pero los ricos no ceden
un penique. (...) Todo lo quieren para ellos. Entonces, lógicamente,
para hacer cambios hay que incorporar al pueblo" (7).
El itinerario intelectual de Manuel Zelaya y su "conversión" a una
concepción progresista de la sociedad son ejemplares. En el
ejercicio del poder, constata que "el Estado burgués lo componen las
elites económicas. Están en las cúpulas de los ejércitos, de los
partidos, de los jueces; y ese Estado burgués se siente vulnerado
cuando yo empiezo a proponer que el pueblo tenga voz y voto"
(8). Y viene a descubrir esta idea revolucionaria: "La
pobreza no se acabará hasta que las leyes no las hagan los pobres"
(9).
Es mucho más de lo que pueden soportar los "dueños" de Honduras. Con
el apoyo de viejos "halcones" estadounidenses -John Negroponte, Otto
Reich- traman entonces el golpe del 28 de junio que ejecutan las
Fuerzas Armadas. Todas las cancillerías del mundo lo han condenado.
Porque la época de los "gorilas" ya ha acabado. Y ha llegado la hora
de los pueblos.
Notas:
(1) "Con inmenso gozo" se titulaba el mensaje de Pío XII, el 16 de
abril de 1939, en el que se congratulaba por la victoria de Franco
en la Guerra Civil.
(2) Mario Vargas Llosa, "El golpe de las burlas", El País , 12 de
julio de 2009; y Álvaro Vargas Llosa, "Zelaya, el gran responsable
del golpe", CNN en español , 1 de julio de 2009.
(3) El País , 1 y 5 de julio de 2009.
(4) Francisco Palacios Romeo, "Argumentos de derecho constitucional
primario para una oligarquía golpista primaria", Rebelión , 3 de
julio de 2009.
(5) En las elecciones generales se colocan tres urnas: la primera
para designar al Presidente, la segunda a los diputados y la tercera
a los alcaldes.
(6) En su novela Cabbages and Kings , 1904.
(7) El País , 28 de junio de 2009.
(8) Ibídem .
(9) Ibídem . |