|
13 de febrero de
2006, 19:30 horas
| León
::
El lunes 13 de febrero el PCE organiza una Charla-Coloquio sobre EL
FORO SM Y LA REVOLUCIÓN BOLIVARIANA: ¿UTOPÍA O REALIDAD? con la
participación del Dr. D. Elvis Edesio Ramírez Torrealba, Profesor de
la Universidad UPEL de Venezuela.
Lugar: Sede del PCE de León (C/Ramón y Cajal, nº
29 bajo derecha)
Foro Social
Mundial de Caracas (IGNACIO
RAMONET Le Monde diplomatique)
En
dos tiempos y en dos lugares. Este año el Foro Social Mundial (FSM)
—reunión de todas las galaxias altermundialistas— se desarrolla en
dos tiempos. Uno más determinante que el otro. Primero, del 19 al 23
de enero, en Bamako, capital de Mali. Después, del 24 al 29, en
Caracas, capital de Venezuela. La víspera de la apertura del Foro en
Bamako, el 18 de enero, tendrá lugar un encuentro político de
primordial importancia: la "Jornada internacional sobre la
reconstrucción del internacionalismo de los pueblos y del frente
antimperialista", con la participación de un centenar de
intelectuales y de representantes de movimientos sociales del Tercer
Mundo y otros lugares, en ocasión del aniversario 50 de la famosa
conferencia de Bandung.
La idea de organizar
anualmente un Foro Social nació al comenzar este siglo, gracias al
impulso producido por la victoria de 1998 contra el perverso
proyecto de Acuerdo Multilateral de Inversiones (AMI), la creación
de Attac en Francia, el éxito de las manifestaciones de Seattle
(1999) contra la cumbre de la Organización Mundial de Comercio (OMC),
y cuando parecía que la ofensiva de la mundialización neoliberal se
podía detener.
En el nivel táctico
se trataba de crear una suerte de reunión paralela simétrica, pero
de signo político inverso, al Foro Económico Mundial que todos los
años reúne a finales de enero en Davos, Suiza, a los "nuevos dueños
del mundo". Y adonde acuden bulliciosos, para aliarse, los
responsables políticos de los Estados del norte y del sur, a vender
las riquezas de sus países prometiendo a las inversiones extranjeras
la más alta rentabilidad, sin tener en cuenta los costes ecológicos
y sociales.
Significaba una
indecencia tan grande, una tal abdicación de lo político, que había
que reaccionar.
De ahí la apuesta de
convocar en la misma fecha un Foro no económico sino social, no en
el norte sino en el sur, precisamente en Porto Alegre.
En esta ciudad de
Brasil donde las autoridades electas habían inventado el
"presupuesto participativo", se celebró en el 2001 el primer Foro
Social Mundial, con la consigna de una frase tomada de nuestra
publicación: "Otro mundo es posible". Frase que dio nacimiento al
término "altermundialismo" para designar a esa corriente plural que
reúne la diversidad de todas las oposiciones a la mundialización
liberal.
El FSM es un proyecto
político fuerte, innovador y visionario. Ambiciona reunir en un
mismo lugar a través de asociaciones, organizaciones no
gubernamentales y sindicatos, a los representantes auténticos de
todos los habitantes de la Tierra. De todos los que padecen los
desastres de la globalización y se oponen a ella con vigor y
determinación.
En este sentido, el
Foro remite a una intención política sumamente radical en su
modernidad. Porque si, por ejemplo, la Organización de Naciones
Unidas (ONU) concentra a los Estados y Gobiernos, es decir, las
estructuras del poder, el Foro Social Mundial aspira a convocar por
primera vez en la historia a un embrión de asamblea de toda la
humanidad. Con un objetivo estratégico declarado: hacer fracasar la
globalización liberal que está dislocando las sociedades, arruinando
las economías más frágiles y destruyendo el medio ambiente.
Pero con el correr
del tiempo este objetivo se ha ido desdibujando, confundiendo y para
algunos se ha borrado por completo. Eso se hizo evidente en Porto
Alegre en enero del 2005, donde se pudo constatar una suerte de
agotamiento de la fórmula inicial: para muchos participantes el Foro
no podía seguir siendo solamente un espacio de reencuentros y
debates que no culminen en una acción; tenía que crear las
condiciones de un paso al acto político mediante la elaboración de
un umbral mínimo de alternativas a las políticas neoliberales que
diera un sentido y un proyecto, e incorporar los objetivos comunes
de los ciudadanos del norte y del sur. Sin lo cual corría el riesgo
de despolitizarse y folklorizarse. Y de transformarse en una especie
de Feria internacional de asociaciones, un Salón mundial de la
sociedad civil,
donde
la preocupación central sería el "buen gobierno", lo mismo que en
Davos, pero animado de mejores intenciones.
Esta constatación
suscitó a modo de reacción tomas de posición combativas y una gran
discusión sobre el sentido, la función y el futuro de los Foros
sociales, sean mundiales, continentales, nacionales o locales. Este
debate decisivo para el futuro del altermundialismo proseguirá en
Bamako y también en Caracas. Será particularmente intenso en la
capital de Venezuela porque por primera vez el Foro se celebrará en
medio de la Revolución Bolivariana y el conjunto de reformas que
conduce el Presidente Hugo Chávez.
(Tomado de Rebelión)
|