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Estatuto de Cataluña


Declaración del PSUC viu ante la Sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto de Cataluña


PSUC Viu / 05 jul 10

Ya en el momento de la aprobación del Estatuto de Cataluña el PSUC declaró que éste era manifiestamente mejorable. Éramos partidarios de una profunda reforma constitucional que permitiera avanzar hacia un Estado Federal y Solidario, en que quedaran claramente definidas las competencias entre el Estado y el Conjunto de las Comunidades y no de una reforma bilateral en el marco de una Constitución surgida de una Transición, que 30 años después muestra sus limitaciones para construir un marco de convivencia solidaria. Parte de estas limitaciones están en el hecho de no reconocer el carácter multinacional de España, la democrática soberanía de sus pueblos a decidir cómo quieren convivir, el mantenimiento del sistema judicial heredado del franquismo o la pervivencia de la vetusta institución monárquica.

La opción por el camino de pequeñas reformas, permite el permanente cuestionamiento de la distribución de recursos y competencias, es negativo para Catalunya y España porque cristaliza una relación basada en la permanente disputa entre instituciones, lo que acaba por fomentar la desavenencia entre pueblos. Esta opción no es sólo fruto del legado del pasado, sino que ha sido promovida y sostenida por los grandes partidos del Estado (PP, PSOE) y de las nacionalidades (CiU, PNV), arquitectos de un sistema político que fuerza la ubicación permanente de problema territorial en el centro del debate. Opción que se complementa con un injusto sistema electoral construido por marginar a la izquierda transformadora, del que todos ellos son beneficiarios. Un sistema que recordamos, permite a CiU tener 10 diputados con el 3,03% de los votos, mientras que IU sólo tiene 2 con el 3,77%.

EL PSUC sigue insistiendo en que es necesaria una profunda reforma de la Constitución y que hay que abrir paso a una segunda transición que determine con claridad las competencias municipales, autonómicas y estatales, bajo un principio de subsidiariedad (es decir que todo lo que se pueda hacer mejor a un nivel descentralizado se descentralice), pero también que establezca un marco federal único sobre los aspectos en que es necesario asegurar la solidez de un Estado al servicio de los trabajadores tales como la regulación fiscal, laboral, seguridad social, pensiones, defensa o política monetaria. No compartimos la idea de que siempre la mejor regulación sea la más descentralizada. Como hemos visto con el Impuesto del Patrimonio, la fractura de las políticas fiscales dentro de un mercado único, lleva a que las administraciones queden sometidas al chantaje de la gran banca y las multinacionales para desmontar la redistribución de la riqueza y los servicios sociales.

Pero a pesar de no ser este el Estatut que hubiéramos querido, ha sido el que ha aprobado el pueblo de Cataluña y los pueblos de España a través de sus Parlamentos. El hecho de que un Tribunal Constitucional haya legislado contra la soberanía popular es totalmente rechazable. Es del todo evidente que lo prudente hubiera sido que el Tribunal se hubiera inhibido de un proceso que le enfrentaba a las soberanías populares. Pero por el contrario, este Tribunal, además deslegitimado por su composición, ha decidió erigirse en padre salvador de las esencias patrias. Lamentamos que en cambio no haya mostrado ningún diligencia en defender otros derechos claramente recogidos en la Constitución como el derecho a la vivienda de los desahuciados por la banca, el derecho al trabajo erosionado por la reforma laboral, los derechos del pueblo conculcados por aquellos que se esconden detrás de los mercados financieros para imponer recortes a los derechos negociados colectivamente y regulados por leyes que ahora se burlan con toda impunidad al alterar el sueldo de los trabajadores públicos o las pensiones.

La decisión del Tribunal Constitucional es una ofensa al pueblo de Cataluña y una maniobra que sólo envenenara más la crisis en que se vive en todo el Estado. Somos conscientes de que con esta sentencia se da nuevo protagonismo a las fuerzas conservadoras nacionalistas de todo tipo, para hundir a nuestro pueblo en una espiral autodestructiva, que quiere establecer una cortina de humo sobre los problemas sociales que los trabajadores de todas las nacionalidades del Estado Español sufrimos a manos de los poderes financieros. Estamos ante una nueva provocación de los sectores más centralistas y reaccionarios que quieren ocultar los graves problemas que tiene el país, enfrentando unos pueblos con otros, revitalizando los patrioterismos y nacionalismos excluyentes. Ahora la amenaza más grande para el pueblo catalán y español es la contrarreforma neoliberal que los grandes banqueros, que a través de instituciones como el FMI, el Banco Europeo y la OCDE están imponiendo a los ciudadanos de toda Europa, destruyendo sus derechos sociales y laborales.

No hay futuro de convivencia federal sin un Estado del Bienestar mucho más fuerte del que actualmente tenemos. Para nosotros la lucha por la soberanía del pueblo catalán es inseparable de la lucha por la defensa de un sólido estado del bienestar y de un proyecto federal que devuelva la soberanía popular en el pueblo trabajador en todo el Estado. La propuesta de un horizonte de independencia y de conformación de Estados más pequeños y débiles, es caer en el juego que los poderes económicos quieren para Europa, porque saben que en un marco político más fracturado los representantes populares serán aún más débiles frente a su poder económico transnacional.

El PSUC partido nacional y de la clase trabajadora, llama a los trabajadores de Cataluña a defender sus derechos nacionales en el marco de un proyecto federal que reconozca nuestra nación y establezca un marco de convivencia en España y en Europa justo, transparente, democrático y republicano. Denunciamos la dinámica que quieren desatar los nacionalismos conservadores del PP al formular la demanda contra el Estatut, pero también de CiU al plantear el conflicto como un problema entre pueblos y el PSOE al negarse a propugnar abiertamente un proyecto federal para cambiar el marco jurídico y electoral establecido por la transición.

El PSUC entiende que esta lucha está íntimamente relacionada con la lucha que desarrollan los trabajadores y sus sindicatos para defender la soberanía popular frente a los intentos de los poderosos destruir las instituciones democráticas y el marco de derechos y libertades que expresan. Por lo tanto, entendemos que hoy esta lucha también forma parte de la movilización social que todo el estado Español y Europa se está desatando contra la contrarreforma que los grandes banqueros han desencadenado contra las conquistas sociales. Para nosotros esta movilización se parte de la movilización hacia la Huelga General convocada por el 29 de septiembre.

Llamamos a todo el pueblo de Cataluña a movilizarse el 10 de julio contra la sentencia del Tribunal Constitucional.

Por la soberanía del pueblo de Cataluña!

Por la soberanía de las instituciones populares. Ni jueces, ni mercaderes pueden estar por encima de los parlamentos democráticos!

Contra la judicialización de la vida política, reforma democrática del aparato judicial!

Por el cambio inmediato de la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional y la Ley Electoral!

Por una nueva transición que abra paso a una República Federal Solidaria sustentada en la soberanía fraternal de los pueblos de España!

Constituyamos una red de municipios por la III ª República que promueva el proyecto federal como elemento vertebrador de una España plural!

Pueblo trabajador de Cataluña impulsando la Huelga General, asumamos el protagonismo que nos pertenece!

 
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