Federaciones
Inicio > Federaciones >
 

Resolución del PSUC Viu


Resolución del Comité Ejecutivo del PSUC Viu


PSUC Viu / 17 jun 04

Aprobado por unanimidad

1.- La crisis en el interior de IU ha llegado a nivel de gravedad tal que de no buscar remedio de manera immediata algunos consideran la desaparición del proyecto rápida e irreversible. La actual dirección ha puesto a IU en la UCI. El proyecto inicial ha quedado de momento desnaturalizado

  • por la reiterada ambigüedad ideológica y la reiterada tergiversación del sentido de las palabras y de los conceptos (en relación a los postulados históricos del comunismo, a la aceptación sin debate del ecosocialismo, indefinición en relación a Europa etc etc…)
  • por la reiterada ambigüedad política y la voluntad de no defender un proyecto alternativo (subalternidad del PSOE, la humillante sumisión a IC etc..)
  • por la falta de democracia interna, porque el giro dado por la actual dirección se ha hecho de espaldas y en contra de la militancia y por la manera sectaria y en cónclave secreto de cómo se toman las decisiones,
  • por la desmembración regional de IU y la pérdida de autoridad central del proyecto ante las presiones de algunos “barones” dentro de IU,
  • porque es lógico que ante lo anterior IU haya dejado de ser el posible referente de los movimientos sociales alternativos y en consecuencia haya perdido la amplia confianza que un dia tuvo del electorado y de estos mismos sectores.

2. Detectamos que una de las estrategias para ocultar una vez más la crisis de IU es criminalizar al PCE, echando sobre él las culpas del fracaso de este “nuevo modelo” de IU.

Se trata de una operación de gran envergadura que pretende liquidar al PCE, reproduciendo a nivel de Estado lo que en Catalunya IC intentó pero no consiguió en relación al PSUC. Al PSUC se quiso “congelarlo”, ahora se dice que debe ceder soberanía, dar dos pasos atrás…

Lamentablemente la actual dirección de IU, como entonces la dirección de IC, coincide con el proyecto liquidacionista de cualquier vestigio de comunismo y de PCE. La moda es ahora llamarnos ecosocialistas, sin que la dirección y menos las bases sepan a ciencia cierta a qué modelo económico, social, laboral, europeo e incluso ecológico responde este adjetivo.

3. El tema de fondo es la falta de propuesta política creíble que cohesione a la militancia.

Estamos convencidos que las bases del PCE, lo mismo que las bases del PSUC, se sienten fundamentalmente motivados por los valores que ha representado el comunismo.

Y estas mismas bases saben que el propio comunismo tiene cuerpo teórico y riqueza suficiente, desde un anticapitalismo consecuente y la lucha de clases como estrategia, para comprender y dar una lectura nueva a los complejos fenómenos del mundo de hoy y a su vez enriquecerse con las nuevas propuestas teóricas y organizativas (movimiento libertario, feminista, ecologista, antiglobalización, etc).

Es lógico que las bases sientan la operación de la actual dirección de IU como trasvestismo político, como la aceptación acrítica de una moda postmoderna inconsistente, el abandono a cambio de nada de los valores que dieron sentido a sus vidas y a su lucha.

Pero por suerte las bases no renuncian fácilmente a su patrimonio simbólico, de ideologia, valores, tradición etc., por convencimiento sólido y quizá también porque no tienen nada que perder. Por eso cualquier intento en esta dirección, tarde o temprano está condenado al fracaso. A corto plazo conseguirá sólo destruir la organización y echar a perder esfuerzos y vidas sacrificadas. Triste balance. Pero los responsables deben considerar que sobre estas cenizas no será posible ya construir nada.

4. Ante el crecimiento de la dureza del sistema, crecen también las alternativas. Y seguirán creciendo. Con IU o sin ella, con el PCE o sin él, tanto si estamos como si no estamos. En consecuencia, si no queremos quedarnos fuera de la historia, debemos estar. Y debemos estar sin ambigüedades, con toda humildad pero con toda firmeza.

Los comunistas estamos diametralmente enfrentados a este sistema y queremos que los valores de nuestra tradición formen parte del conjunto de las resistencias.

Nuestro proyecto no es el de capitalismo ni siquiera disfrazado. No jugamos con sus cartas o, como alguien dice, no nos subimos a un tren que conduce al infierno por elegante y bien servido que esté.

Esto no significa renunciar a formar parte de las instituciones o gobernar. Significa simplemente que a las instituciones y a los gobiernos se deberá ir desde la claridad de nuestra posición antisistema. Nunca IU o el PCE deben aceptar hipotecas en su ideologia, propuestas políticas o valores.
Creemos que la actual deriva de IU se debe en parte a estas graves renuncias.

5. La mayoría de IU está en el PCE. El PCE debe por lo tanto asumir, sin mesianismos pero sin concesiones, la responsabilidad de enderezar esta situación de IU. No hacerlo significa traicionar a las mayorías o, por lo menos, hurtar a las bases un debate al que tienen derecho y obligación.

Creemos que hasta ahora la voz de las bases ha sido secuestrada y que muchos y muchas se han ido y lo han hecho despacio, por la puerta falsa para no hacer ruido, para no crear ante la opinión pública sensación de división porque todavía aman las siglas, pero lo han hecho desilusionados y amargados, con la sensación que sus opiniones no serian escuchadas.

Proponemos por lo tanto convocar un debate amplio, abierto, plural, en profundidad.

El verdadero problema del PCE, y por lo tanto de IU, no es en este momento un liderazgo. Probablemente tampoco es el de definición ideológica porque las bases siguen sólidamente lo que ha sido nuestra tradición fundante. Es un problema de estrategia y de no permitir que la estrategia immediatista difumine la ideologia.

El verdadero objetivo es impulsar que las bases se expresen acerca de los temas fundamentales que tenemos planteados como PCE en tanto que PCE y como PCE en tanto que sector mayoritario dentro de IU. En definitiva qué significa ser comunista en el Siglo XXI, y qué significa que un comunista forme parte de un amplio movimiento de transformación social junto con no-comunistas.

6. Finalmente, no debemos permitir que el debate acerca de un liderazgo esconda de nuevo el problema de fondo: El momento es tan grave que el proyecto está a punto de desaparecer. Y que quizá también el PCE esté a punto de desaparecer o de quedar “congelado”.

Ante esta situación de gra vedad no hay posibles mesianismos unipersonales, no hay salvadores, no hay personalidades. No aceptaremos que nadie se postule previamente a que las bases hayan hablado. Es el colectivo que debe definir su futuro y sus intenciones de futuro.

La Conferencia del PCE puede ser el lugar para empezar este debate. En cualquier caso el debate debe iniciarse ya, de lo contrario muy pronto será ya demasiado tarde.

 
Recomienda esta web
Correo-e
PCE
Inicio | Favoritos | Contacto | Mapa | Ayuda | Afiliaciones | Lta Correo |
Optimizado a 800 x 600 pixeles