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Comité Nacional del PCE-EPK


Informe al Comité Nacional del Partido Comunista de Euskadi (PCE-EPK)


Comité Nacional del PCE-EPK (Bilbao) / 15 may 04

La gran contestación social a las políticas del Partido Popular que, de forma continuada, se ha venido produciendo a lo largo de estos años, se ha materializado políticamente el pasado 14 de marzo con su derrota en las urnas. Sin duda, la lamentable utilización por parte del PP de la masacre de Madrid intentando rentabilizarlo electoralmente ha obtenido una respuesta contraria a sus propios intereses partidistas.

Las elecciones generales del pasado 14 de marzo se han celebrado en unas circunstancias excepcionales por el brutal atentado en Madrid del 11 de marzo que ha provocado un mayor índice de participación y también unos resultados no previstos por las encuestas ni esperados por la mayoría de la ciudadanía.

El gobierno de Aznar diseño una mezquina e interesada estrategia de ocultamiento de información de aquellos indicios que apuntaban directamente al terrorismo internacional como autor del sangriento atentado, dando instrucciones basadas en mentiras tanto a periodistas, embajadores y otros agentes sociales y políticos. Con ello pretendían desviar la atención de la población sobre el papel que jugó el gobierno en la guerra de Irak.

Es evidente que la gestión manipuladora del Partido Popular ha actuado de catalizador de un creciente malestar e indignación que se ha ido gestando a lo largo de los cuatro años de gobierno de mayoría absoluta y que ha tenido sus máximos exponentes en movilizaciones tan importantes como la huelga general contra el decretazo, la crisis del Prestige, el Plan Hidrológico, la guerra de Irak y ahora la masacre en Madrid.

Los años de gobierno del PP han supuesto un retroceso muy preocupante en todos los ámbitos de la vida política, social y laboral. El gobierno Aznar ha hecho alarde de un talante autoritario, incriminador del adversario, prepotente y despreciativo de las más elementales normas de convivencia. Paralelamente a ello, ha ido creciendo una importante contestación y movilización social contra sus políticas, los abusos de poder y las mentiras esgrimidas para justificar lo injustificable.

En este contexto se celebraron las elecciones generales del pasado 14 de marzo. Derrotar al Partido Popular se convirtió en una necesidad urgente y en un objetivo principal marcado por Izquierda Unida. Este primer objetivo ha sido cumplido y podemos decir con total rotundidad que nosotros hemos intervenido de forma decidida para que así sea, jugando un papel destacado en la movilización, la denuncia y la aportación de propuestas y soluciones.

El inesperado triunfo del PSOE se debe en gran parte a la indignación ciudadana y a una mayor participación electoral producida por la manipuladora gestión del atentado en Madrid. Las expectativas de avance del Partido Socialista ya despuntaban antes de las elecciones y del atentado debido, sin duda, a que ha ido gestando en estos últimos años un discurso menos conservador y una práctica ligada a las grandes manifestaciones desarrolladas en nuestro país, difuminando su imagen más centrista.

En la última reunión del Comité Nacional señalábamos que era necesario explicar con claridad que al PP se le derrotaba con el fortalecimiento de Izquierda Unida, ya que la situación no era la mejor, con un bipartidismo perfectamente instalado, una ley electoral nada proporcional y un Partido Socialista lanzando mensajes al voto útil.

Las expectativas de IU, sin embargo, no se han cumplido. Los resultados electorales han sido realmente malos, situándonos en un 5% de los votos emitidos, con un total de 1.324.370 votos y 5 escaños, de los cuales 2 son de Iniciativa per Catalunya-Verd. La pérdida ha sido de 3 escaños (5 si tenemos en cuenta que 2 son de ICV) y de medio punto respecto a las elecciones generales de 2000 en las que ya obtuvimos unos resultados muy bajos. Estos datos confirman la tendencia a la baja en la que estamos instalados en los últimos periodos electorales.

Es necesario analizar con profundidad por qué IU no es capaz de capitalizar su acción social desarrollada en la calle y su acción política desarrollada en las instituciones. Por qué no disponemos de una fuerte organización de base. Por qué no somos capaces de acentuar la personalidad propia de IU frente al Partido Socialista. Por qué no somos vistos como un proyecto federal sólido y por qué no somos capaces de trasladar que el voto a IU es un voto absolutamente útil para el avance de políticas de progreso.

Sólo con la recuperación de los principios fundacionales de IU será posible superar esta crisis de Proyecto. Desde la recuperación de una imagen clara, sólida y sin ambigüedades sobre el carácter anticapitalista, alternativo y transformador, siendo necesarios cambios radicales en su funcionamiento interno y en relación con la sociedad. En este sentido, compartimos el análisis realizado sobre el particular por el Comité Ejecutivo del PCE del pasado 26 de marzo.

Vemos con mucha preocupación las diferentes prácticas que se están utilizando por la Dirección de IU en su funcionamiento interno que nos recuerdan a las que se vienen aplicando en EB/IU hace ya mucho tiempo y que consisten en un modelo poco participativo, un vaciamiento de los órganos de dirección, una preocupación desmesurada por la imagen a través de los medios de comunicación acompañado de un gran déficit organizativo.

En este sentido, hemos asistido perplejos tanto a las negociaciones con Iniciativa per Catalunya-Verds para la constitución del Grupo Parlamentario, como a la frustrada designación del candidato a las elecciones europeas en la persona de Jiménez Villarejo. Tanto en uno como en otro caso, el debate se ha producido en los medios de comunicación, sin que mediara acuerdo alguno en los órganos de dirección correspondientes, vulnerando las más elementales normas de democracia interna.

Desde el PCE-EPK queremos manifestar nuestro desacuerdo con la denominación “Izquierda Verde” del Grupo Parlamentario. Consideramos absolutamente abusivas y oportunistas las condiciones puestas por ICV que aprovechando la difícil situación de Izquierda Unida intenta imponernos un giro político ya plasmado en el nombre del Grupo Parlamentario, así como condicionar la candidatura a las elecciones europeas.

El último episodio de la crisis interna que se vive en el seno de IU se ha puesto de manifiesto en la última reunión del Consejo Político Federal con la aprobación de unas normas de elección de candidaturas a las elecciones europeas que no respetan el principio de proporcionalidad, favoreciendo a las mayorías. Esto ha desembocado en la aprobación de una candidatura encabezada por Willy Meyer que ha cosechado sólo el 57% de los apoyos del Consejo. La forma en que se ha gestionado el proceso de elección de candidaturas refleja la preocupante y creciente ruptura interna, poniendo en peligro la necesaria implicación del conjunto de la afiliación en las labores de la campaña que haga posible el inicio del despegue electoral de IU.

Malos comienzos estos si se quiere superar la delicada situación por la que atravesamos y acabar con el creciente malestar que se está generando en algunas federaciones, asambleas y diferentes sectores de IU. Desde el Partido Comunista de Euskadi pensamos que el proyecto de IU es más necesario que nunca. Un proyecto que fue una apuesta estratégica del PCE y que conllevaba la necesidad de otra política, lo que denominábamos la alianza roja, verde y violeta, más allá de la forma tradicional de partidos y de los frentes electorales. Este modelo sigue estando plenamente vigente y seguiremos trabajando para profundizarlo, siendo totalmente beligerantes con aquellas aventuras verdes, personalistas y excluyentes.



Elecciones generales en Euskadi

Los resultados electorales en Euskadi han sido, de nuevo, el reflejo de la división en bloques de la sociedad vasca: el trasvase de votos se ha producido dentro de cada bloque, pero casi nada de un bloque a otro, manteniéndose prácticamente los mismos apoyos. La campaña estuvo caracterizada por una pérdida de peso del denominado “problema vasco” tanto en España como en Euskadi, pasando éste a un segundo plano por la relevancia que adquirió el tripartito de Catalunya, caso Carod, modificación de la Constitución, etc.

El PNV cosecha el mejor resultado de su historia al presentarse en solitario. Obtiene los mismos escaños, 7, pero sube en un 3,5% su porcentaje. Este dato es preocupante si tenemos en cuenta que estamos hablando de una fuerza política que bajo el manto de la cuestión nacional ha conseguido labrarse una imagen de progreso, pero que sigue aplicando políticas presupuestarias de déficit cero, con recortes en el gasto social con respecto al Producto Interior Bruto, políticas privatizadoras y que benefician a las rentas del capital.

El Partido Popular ha sufrido un descalabro, pasando de ser la segunda a la tercera fuerza en Euskadi. Ha perdido un 10% de los votos y 4 escaños, obteniendo 3. Este resultado ha puesto de manifiesto el rechazo de la ciudadanía vasca a las políticas de crispación y de intolerancia hacia las ideas de los demás que ha practicado el PP tanto en la política general como en lo particular de Euskadi.

El Partido Socialista ha conseguido los mejores resultados de los últimos quince años. Con respecto a las generales del 2000 ha subido casi un 4%, pasando de 4 a 7 escaños y a ser la segunda fuerza política de la Comunidad Autónoma. El PSE consigue capitalizar el rechazo a las políticas del PP y prácticamente se produce un trasvase de votos y de escaños entre el PP y el PSE.

A pesar de la ilegalización de Batasuna y su estrategia de voto nulo, consigue mantener más de 100.000 votos nulos, un 7,75%. La erosión sufrida es muy poca teniendo en cuenta las circunstancias tan adversas, aunque su respaldo va cayendo lentamente elección tras elección. Intentó, con la propuesta denominada de Bergara, nuclear una candidatura con las fuerzas nacionalistas. Propuesta que fue rechazada, entre otras cosas, por su incapacidad de distanciarse de los dictados de ETA.

El resto de partidos nacionalistas, Nafarroa Bai (EA, PNV, Aralar y Batzarre) y Eusko Alkartasuna que se presentó en solitario en la Comunidad Autónoma, consiguen un escaño cada uno, sin conseguir arañar apenas votos a Batasuna.

Los resultados electorales de Ezker Batua-IU han sido muy favorables, casi un 3% y 40.000 votos más que en las generales de 2000. Esto nos ha situado en un 8% de los votos y más de 100.000 votos, manteniendo prácticamente los mismos apoyos obtenidos en las pasadas elecciones municipales.

Estos resultados se deben, en primer lugar, a que en Euskadi, a diferencia del resto del Estado, no hemos sufrido el desgaste del voto útil hacia el PSE, ya que ese trasvase, como hemos indicado anteriormente, se ha producido desde el PP al Partido Socialista.

En Ezker Batua-IU conseguimos mantener resultados por la proyección pública y por la gestión realizada en el seno del Gobierno Vasco y por estar perfectamente encasillados en el bloque nacionalista. No debemos olvidar que la lógica nacionalista-no nacionalista lo sigue impregnando todo. Es necesario tras estos resultados consolidar este voto para que no se convierta en un voto coyuntural que mañana desaparezca y empezar a trabajar por la base para crear organización fuerte y estable en las localidades.

Sentimos preocupación por el tipo de organización que la Dirección ha instalado en Ezker Batua-IU que nos puede llevar, en un futuro no muy lejano, a sufrir un descenso importante si dejamos de estar en el Gobierno Vasco y por tanto a tener menos proyección mediática y menos compañeros y compañeras liberadas. Lo cierto es que se potencia muy poco la actividad militante siendo sustituida ésta por la que realiza el personal liberado.

Los resultados electorales abren una nueva etapa política, tanto en España como en Euskadi, presidida por un talante y unas formas que nada tienen que ver con las que hemos conocido hasta ahora. A ello hay que añadir algunas decisiones que saludamos desde el PCE-EPK como la del regreso de las tropas españolas de Iraq, la paralización de la Ley de Calidad, la paralización del Plan Hidrológico, el matrimonio para las parejas homosexuales, etc. Fueron tantos los retrocesos y atropellos del gobierno del Partido Popular que rectificarlos se ha convertido hoy en una necesidad democrática básica.

Sin embargo, desconfiamos de un auténtico giro a la izquierda del gobierno Zapatero. Un PSOE que ya en la campaña electoral presentó un programa económico fuertemente criticado por las centrales sindicales y que no se distinguía demasiado del programa económico del Partido Popular, entrando en competencia por ver quién rebajaba más la presión fiscal. Preocupantes son también algunas voces que han anunciado ya la privatización de TVE y de RENFE, bochornosa la ausencia de senadores del Partido Socialista en el Senado para paralizar la Ley de Calidad y lamentable la intención de ampliar el cálculo de las pensiones a toda la vida laboral lo que supondría una disminución generalizada de sus cuantías.

Sin embargo, no vamos a esperar pasivamente para verlo y confirmarlo sino que deberemos exigirles desde hoy mismo un autentico giro a la izquierda también en temas fundamentales, generando la necesaria presión social para ir avanzando en la aplicación de políticas de progreso.

El cambio de gobierno así como el cambio de liderazgo en el PNV esperamos que también tenga consecuencias en Euskadi. Confiamos que vaya desapareciendo paulatinamente el nivel de confrontación y crispación político e institucional al que hemos llegado permitiendo que aflore la verdadera naturaleza de las propuestas.

Si ya nos parecía inoportuna la propuesta del Plan Ibarretxe en un ambiente totalmente confrontado, más nos lo parece ahora que se abren posibles vías de entendimiento y consenso en torno a definir el modelo de Estado. Será necesario arbitrar fórmulas nuevas para conseguir que todas las fuerzas políticas pongan encima de la mesa sus propuestas en igualdad de condiciones, con un calendario y método consensuado, tal como lo han hecho en el Parlament de Catalunya.

Se abre una oportunidad para avanzar en el modelo de Estado desde el Estatuto de Gernika, empezando por la transferencia de las competencias que faltan por transferir y continuando por asegurar una mayor participación e implicación de las nacionalidades y regiones que conforman el Estado en aquellas decisiones que les afectan directamente. En este sentido, disponemos de una propuesta perfectamente definida por IU Federal.

No podemos compartir los intentos del PNV, preso de su propia situación interna y de las expectativas electorales de los próximos comicios al Parlamento Vasco, por seguir manteniendo el proceso parlamentario para la aprobación de su Plan como si nada hubiera cambiado e intentando presentarlo de banderín de enganche de todo el nacionalismo, aún a costa de no avanzar nada en la senda de un nuevo modelo de Estado y también a costa de seguir manteniendo la crispación política y social.

Desde Ezker Batua-IU tenemos un papel fundamental que jugar en este nuevo escenario y responde a nuestro conocido discurso sobre la labor de puente entre los dos bloques. Sería un gran error y contrario a nuestro ideario cualquier tentación por mantener las posiciones más escoradas del nacionalismo vasco, guiados, tal vez, por el afán de competir por el voto del sector Batasuna, en las próximas elecciones autonómicas.

VI Asamblea de EB-IU

El próximo mes de julio se va a celebrar la VI Asamblea de Ezker Batua-IU. Una Asamblea que deberíamos aprovechar para hacer un balance del trabajo realizado, así como buscar un amplio acuerdo político y organizativo para la próxima etapa.

Aunque las discrepancias han sido constantes en estos últimos años tanto en las políticas practicadas como en los métodos utilizados para el funcionamiento interno de EB-IU, desde el Partido hemos realizado un esfuerzo importante por superar la brecha interna e ir generando confianzas mutuas. Así se debe reconocer en hechos tales como la domiciliación de cuotas, protocolo económico, confección unitaria de listas tanto a la VII Asamblea federal como a las elecciones generales.

Hemos propuesto al Coordinador General de EB-IU afrontar la VI Asamblea con espíritu unitario, participando activamente en la elaboración de la propuesta política, organizativa y estatutaria, con el objetivo último de buscar los puntos de encuentro y seguir generando confianzas que nos sitúen en las mejores condiciones de abordar la gestión futura del Proyecto desde la participación de todos los sectores.

Sin embargo, las actuaciones de la mayoría de EB-IU en esta primera fase del proceso de la VI Asamblea apuntan en un sentido contrario: la marginación de un sector importante en la elaboración de los documentos, el abusivo y artificial aumento de censos, así como diferentes maniobras orientadas a laminar a las minorías dejándolas en la más mínima expresión. De confirmarse estos hechos se generaría una situación absolutamente incomprensible y contraria a la voluntad de normalización que se ha ido materializando en hechos concretos. Sería un grave error retroceder en la senda de la confrontación interna.

Por ello, desde el PCE-EPK consideramos que ahora es el momento de hacer efectivos todos los esfuerzos realizados anteriormente, creando las condiciones mínimas de participación, transparencia y acuerdo político para la superación de la crisis interna. Estamos dispuestos a trabajar por esos objetivos, aunque seremos totalmente beligerantes con aquellas maniobras que pretendan excluirnos de la organización.

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