Federaciones
Inicio > Federaciones >
 

Congreso PSUC


Discurso de Albert Escofet en el acto de clausura del congreso del PSUC


Albert Escofet / 28 may 08

Camaradas, amigos:

Acabamos un Congreso y una etapa en la que el PSUC se ha consolidado como un referente de muchas personas y de grupos de izquierda, donde se ha trabajado de manera importante en ámbitos en la medida que se están agudizando la crisis y la falta de una respuesta progresista a la precariedad de las condiciones de vida de sectores cada vez más amplios de nuestra sociedad.

Pero también venimos de una etapa llena de dificultades, algunas comunes de la izquierda transformadora, pero sobre todo a lo que afecta a las diferencias que hemos tenido en la dirección de EUiA y de IU, sobre la concepción y la practica política de ambos proyectos.

Ahora se abre una nueva etapa, en la que el PSUC se plantea crecer e impulsar una ofensiva política en nuestra apuesta por el Polo Alternativo y la acción política del Partido, como instrumento de transformación social.

Cuando nosotros hablamos de impulsar el Polo Alternativo significa impulsar un espacio de confluencia de todas las fuerzas sociales y políticas anticapitalistas con voluntad e incidencia hacia un cambio de modelo político, económico y cultural alternativo y antagonista al sistema actual. Se trata de impulsar un espacio en el que quepan las mejores tradiciones de cambio social y de lucha del pasado y del presente. Sabemos que es un enorme reto y que las fuerzas son pocas. Pero se trata de un reto que enlaza con el espíritu de los revolucionarios de siempre y especialmente de la tradición marxista y de la cultura del PSUC.

A la crisis de los partido de la izquierda política no podemos responder cediendo este espacio a una seudoizquierda que acepta el sistema; una izquierda que mantiene un discurso teórico progresista, pero una practica política y social que deja en manos de los poderosos la gestión de la actividad económica y abandona a los trabajadores y trabajadoras a soportar pérdidas permanentes de su poder adquisitivo y en sus conquistas sociales en el campo de la educación, sanidad y pensiones. Frente a todo ello, apostamos por una salida que impulse un frente común que actualice las propuestas de transformación social anticapitalista y que, más allá de las siglas, recupere las mejores ideas y propuestas del comunismo marxista (de Lenin a Rosa Luxemburg, de Gramsci a Mariategui, incluido el troskismo, los marxismos asiáticos de base campesina, los procesos de liberación de base guevarista…), del comunismo libertario, del ecologismo planteado en la línea de Manuel Sacristán, no como una etiqueta para evitar la confrontación con los poderosos, sino como esencial de la lucha de clases. Unas propuestas que cada día están más presentes, no sólo en el movimiento obrero tradicional, sino también en las prácticas de las luchas de los movimientos sociales o de los colectivos revolucionarios de inspiración cristiana. Fortaleciendo las alternativas. Impulsando movilizaciones, redes, marcos unitarios del conflicto social.

Polo Alternativo supone poner el acento en el enfoque unitario. Hoy ningún Partido, ningún sindicato, ningún movimiento social, ninguna ideología puede pretender protagonizar en solitario este cambio, El Polo Alternativo sólo puede ser el resultado de un amplio consenso, de confianza y de complicidad de base; de compartir una cultura común fundamentada, por encima de todo, en una nueva manera de entender la práctica política: aquella que actúa con coherencia con su propio discurso, que lucha consecuentemente por aplicar los programas que defiende, que no da la espalda a aquellos que le han apoyado.

Supone un proceso abierto de recomposición social y cultural que sume el histórico espíritu de lucha de los sindicatos de clase con las propuestas del ecologismo, del pacifismo revolucionario, del feminismo, del internacionalismo, tanto en su vertiente de interior -emigración- como en su vertiente mundial del movimiento antiglobalización, y entre nosotros, un movimiento capaz de construir, bajo las bases de objetivos concretos, (salud, enseñanza, modelo territorial, etcétera) la movilización más amplia posible.

En Catalunya consideramos que el modelo fundacional de EUiA, o el referente sindical histórico de CCOO, junto a otras organizaciones sindicales, movimientos sociales y otras fuerzas políticas, forman parte de esta nueva realidad, capaz de conformar un proceso alternativo al modelo actual.

En este Congreso hemos sentado las bases para reforzar Partido, apostando por la organización del mismo y el trabajo para incrementar nuestra implantación territorial y sectorial. Todo ello en función de la visualización social del Partido como instrumento de transformación en la sociedad.

Nos hemos reafirmado en la cultura del PSUC, que es la cultura de la democracia interna. Apostamos por un partido abierto, buscando el debate y la síntesis entre las distintas sensibilidades, incentivando la participación y el debate de ideas, y cohesionados con nuestro Programa Político. Un Partido con política propia, que ejercerá su soberanía en todos los ámbitos de actuación. Y ello significa tener propuesta política e intervención en el conflicto social.

Propuesta política para el desarrollo de nuestro trabajo dentro del Movimiento Obrero. Somos un Partido Comunista, que sitúa la contradicción fundamental entre capital y trabajo. Por ello, hemos reafirmado la centralidad del mundo del trabajo como eje prioritario de la política del PSUCviu.

Tenemos que saber analizar las nuevas realidades sociales y los cambios que se están produciendo: la desestructuración de sectores de la clase obrera, los nuevos modelos de producción como consecuencia del proceso de globalización neoliberal, las nuevas formas de explotación, la desregulación de los derechos de los trabajadores, las deslocalizaciones, o el incremento del paro, que afecta a los sectores más débiles , centrados en los colectivos de la mujer, los jóvenes y en la emigración. El paro juvenil supera ya el 20,5%, seis puntos por encima de la U.E.

El Partido ha de elaborar soluciones concretas a los problemas sociales más inmediatos, con propuestas de izquierdas en el ámbito económico y social.

Desde la soberanía del PSUCviu y el respeto a la independencia de los sindicatos, tenemos de plantear políticas globales en el seno de las organizaciones sindicales, capaces de avanzar hacia otro modelo económico, buscando la suma y la complicidad de todos los sectores sociales que abogan por un cambio de izquierdas real.

Esto significa sintetizar la lucha tradicional de la clase obrera con los nuevos movimientos sociales, para ir construyendo una nueva vertebración social.

Y esta misma soberanía la tenemos que aplicar en nuestra relación con las instituciones, sean locales o de la propia Generalitat. Esto significa el apoyo a las políticas coincidentes para el avance social, o la crítica razonada y la movilización en contra de políticas de derechas.

No podemos avalar la política de reforma fiscal de la reducción de impuestos aplicada por el Conseller Castells, cuando en Catalunya no se puede desarrollar la Ley de Dependencia por falta de recursos; cuando, según los datos oficiales, en Catalunya existe un 20% de pobres, situación que afecta a los colectivos más débiles. Se está convirtiendo en una imagen normal la existencia de ciudadanos de la tercera edad buscando alimentos entre los contenedores de supermercados porque sus pensiones no les permiten llegar a final de mes. Esto es totalmente incompatible con un gobierno de izquierdas.

Tampoco podemos compartir la propuesta de Ley, elaborada por el Conseller Maragall, que supone la privatización de los distintos tramos de la enseñanza, desde las guarderías y la enseñanza media hasta la Universidad. Propuestas frenadas, en parte, gracias a la movilización social de profesores, padres y estudiantes.

Y no podemos dejar de denunciar la mala gestión de la crisis de la sequía, en que el propio Conseller de Medio Ambiente, reconoció haber ocultado información durante meses para evitar que el tema influyera en las elecciones del mes de marzo pasado. Este tipo de comportamientos no tienen nada que ver con los métodos y valores de la izquierda.

Las últimas Elecciones Generales han puesto de manifiesto la crisis de un modelo de IU representado por el equipo de Gaspar Llamazares, y en Catalunya la pérdida de votos y de un diputado por parte de la coalición ICV/EUiA. Son dos resultados que tienen en común la pérdida de un perfil alternativo propio y la renuncia a ocupar un espacio efectivo en defensa de los más débiles. Todo ello ha acabado por debilitar estas fuerzas bajo la presión del bipartidismo existente.

Si hacemos un poco de historia, la fundación del PSUCviu se hizo casi simultáneamente a la creación de EUiA. En aquellos momentos fundacionales apostábamos por un movimiento político y social, unitario plural y democrático.

- Unitario, porque nos sentíamos identificados con un programa de transformación social, que todos compartíamos.
- Plural, por que las diferentes personas que constituyeron EUiA venían de distintas procedencias y formas del entender la realidad actual. Por eso, primamos el principio del consenso y veíamos en la pluralidad una suma de aportaciones que nos complementaban.
- Democrático, porque todos participan en la toma de decisiones, porque la transparencia ha de ser total, tanto en las formas como en el fondo. Porque los conflictos políticos se han de resolver mediante el diálogo y la síntesis que nos enriquece a todos.

Por desgracia, 10 años después EUiA no ha llegado a ser el movimiento político y social que nosotros queríamos.

Tenemos que asumir que no hemos conseguido, por tanto, el objetivo de recuperar algunos elementos claves de las señas de identidad de EUiA

Las organizaciones políticas, al margen de las siglas, sólo tiene razón de ser si son capaces de representar un espacio social y ofrecen alternativas, donde estos colectivos se sientan identificados.

Por ello pensamos que la recuperación de EUiA como movimiento político y social, ha de pasar por:

- Recuperar el respeto a la pluralidad y al principio de proporcionalidad.
- Recuperar el principio del consenso en temas políticos fundamentales.
- Buscar el equilibrio entre el respeto a la soberanía local y la lógica nacional.
- Suprimir el régimen de sanciones como fórmula para resolver el conflicto. político. Revertir las expulsiones de los últimos años y abrir el proyecto sin restricciones burocráticas.
- Realizar cambios organizativos de profundidad, para afrontar esta nueva etapa, apostando por recupera las formas organizativas y de funcionamiento de un MPS.
- Potenciar las áreas como lugares clave de debate, elaboración y posicionamiento político.
- Profundizar substancialmente el debate político en temas fundamentales.

Estos son los puntos básicos del Partido que tenemos que aportar a los documentos de la V Asamblea de EUiA, buscando la coincidencia con otros sectores en un debate abierto y plural, tanto de dentro como de fuera de EuiA, para la recuperación de su proyecto inicial y con ello, contribuir al proceso de refundación de IU.

El PSUCviu tenemos un modelo de estado federal republicano, y un referente para avanzar en este proceso común de construcción de la izquierda alternativa, que es el PCE.

A margen de siglas, de banderas, existe un espacio que representa a miles de ciudadanos a nivel de estado, y que se consideran de izquierdas y que hasta ahora ha representado en parte IU.

Ante su crisis actual, es necesario una profunda reflexión común a nivel del estado, para refundar este proyecto. Y esto va desde la gente que milita en las distintas asambleas, hasta el reencuentro en el debate de los que han ido abandonando en estos últimos años la organización. Y siendo permeables a las reflexiones y propuestas de nuevos movimientos que apuestan por un modelo alternativo capaz de superar las malas prácticas del pasado que nos han conducido a la situación actual.

Pero esto no se puede hacer de cualquier manera, sino desde un proceso democrático, desde las bases, donde se discutan en profundidad los contenidos programáticos. No vale cualquier modelo de IU, y mucho menos en un proceso de crisis económica y social, donde se agudizan las contradicciones de clase y asistimos a la descomposición del estado del bienestar, en beneficio de los intereses de los de siempre.



Es necesaria una IU capaz de sumar voluntades, complicidades y esfuerzos de diversos colectivos que apuestan por la transformación social. Y esto se concreta en un proyecto anticapitalista, por una apuesta de modelo de estado federal y republicano, y con una estructura y funcionamiento de movimiento político y social.

Y en este proceso estamos el PSUC y el PCE, al lado de otros colectivos y organizaciones que apuestan por este proceso fundacional, como base para ir creando un amplio movimiento alternativo al sistema actual.

Existe un alto grado de coincidencia en entre documentos presentados para a Conferencia del PCE y las reflexiones del PSUC. Esta identificación nos va a permitir avanzar hacia un trabajo colectivo que va mucho más allá del debate interno, y propone la creación de una alternativa mucho más ambiciosa y transversal, que permita la incorporación de nuevos colectivos a un proyecto de transformación social y al desarrollo de la propuesta comunista para el Siglo XXI.

Estamos ante una situación de crisis económica global, que afecta, como hemos debatido en nuestros documentos, no sólo el modelo de la construcción, sino al conjunto del sistema financiero. Ello unido a la subida imparable de los precios del petroleo, o a las crisis de alimentos, que está generando la comercialización del biocombustible, plantea en conjunto un escenario de consecuencias imprevisibles.

Las alternativas del sistema son las de siempre: guerras para el control de las energías e intentos de desestabilización, incluidos golpes de estado, contra países que están creando una nuevas alternativas sociales y económicas al modelo actual.

Estos son los casos de Cuba, Venezuela. Ecuador, Bolivia que son victimas de intentos de desestabilización por parte de EE.UU. El criminal bloqueo contra Cuba, el uso del territorio ocupado de Guantánamo para mantener la prisión más infame del mundo, la bárbara detención de 5 compañeros que evitaron acciones terroristas que habrían producido centenares de muertos civiles, la colaboración de algunos gobiernos de extrema derecha, como el de Álvaro Uribe en Colombia, relacionado históricamente con grupos paramilitares, y que está siendo utilizado contra los gobiernos de Venezuela y Ecuador. A los procesos secesionistas contra el Pueblo trabajador de Bolivia no son ajenos nuestros más directos adversarios: las grandes compañías y bancos españoles que se están apoderando de los recursos de estos países, al mismo tiempo que precarizan el mercado laboral y evaden sus capitales del estado español.

Y junto todo ello, tenemos que seguir denunciando la guerra de Iraq y de Afganistán, junto al expolio y destrucción del Pueblo Palestino por parte del Gobierno de Israel. Sin olvidar nuestra total solidaridad con la lucha del Pueblo Saharaui. Luchas con respecto a las cuales el Imperio niega reiteradamente la aplicación de las resoluciones de las NN.UU.

El Partido, en su acción política diaria, ha de desarrollar políticas de solidaridad activa y beligerante, actuando dentro de las plataformas y buscando el máximo de apoyo y solidaridad entre los ciudadanos de Catalunya.

Cerramos este XIII Congreso con nuestro objetivo cumplido: la renovación de los Órganos de Dirección para impulsar la política del Partido.

Ello ha significado la incorporación al nuevo Comité Central de jóvenes militantes y de otros no tan jóvenes, manteniendo nuestro objetivo de la paridad.

Es una dirección para el desarrollo de la política aprobada en el Congreso, durante los cuatro próximos años, con la voluntad de impulsar nuevas incorporaciones y responsabilidades, fruto del trabajo diario.

Para terminar quiero dar la gracias y un reconocimiento público a los y las camaradas (algunos de ellos ya no están entre nosotros), que hace 10 años asumieron el sacrificio y el esfuerzo personal para volver a reactivar al Partido, y que nos ha permitido seguir consolidando nuestro proyecto, en contra de todos aquellos que confiaban en la desaparición del PSUC.

Y en segundo lugar a todos los camaradas, desde la propia Mesa del Congreso, los que han participado en las diferentes comisiones y en los trabajos preparatorios de estas últimos semanas, y de forma especial a Lluís, Ramón, Suad y Fátima, porque su trabajo, junto a otros camaradas, ha sido clave para el éxito de este Congreso.

Un Congreso del que nos podemos felicitar porque ha sido capaz de sintetizar una propuesta a partir de un amplio debate, de conseguir sintonizar al conjunto de la militancia del Partido en un programa de trabajo del que somos cómplices y protagonistas, de solidificar la fraternidad de los que compartimos un proyecto que viene de lejos, pero con la voluntad de ir aún más lejos, el proyecto de una sociedad de personas libres e iguales, en un Mundo sostenible, en un Mundo en Paz, de un Mundo que haga posible la Fraternidad y la Igualdad.

Después de la derrota de la Comuna de París -la primera Revolución Socialista- en 1.871, un poeta escribió una emotiva canción: El tiempo de las cerezas. Decía así: Amaré siempre el tiempo de las cerezas y el recuerdo que yo guardo en el corazón. El intelectual colectivo que es el PSUC, no olvidará jamás nuestro tiempo de las cerezas: El Frente Popular, las colectivizaciones, la Nueva Economía de la Generalitat y más tarde, la lucha que acabó con la dictadura bajo la fuerza de la movilización social, los obreros ocupando la CNS aquí, en el Bajo Llobregat, las grandes luchas obreras como Laforja o la SEAT. Como decía el poeta, los recordamos como tiempos demasiado cortos, pero que nos dan fuerzas para firmar que algún día, con mucho esfuerzo, haremos volver el tiempo de las cerezas y el ruiseñor cantará alegre y el tordo se reirá de los días oscuros, y aquel día, será una fiesta para todos. Como las cerezas más rojas del Bajo Llobregat, el PSUC, pese a todo, renace, cuando algunos lo querrían ver enterrado, y renace porque muchos más lo quieren y piden despliegue otra vez su esfuerzo de esperanzas.

Compañeros, compañeras no podemos traicionar a aquellos que tanto esperan de nosotros.

Viva el PSUC

 
Recomienda esta web
Correo-e
PCE
Inicio | Favoritos | Contacto | Mapa | Ayuda | Afiliaciones | Lta Correo |
Optimizado a 800 x 600 pixeles