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Andalucía - Informe del Comité Central del PCA


El Partido Comunista de Andalucía ante el reto de fortalecer el partido y relanzar la izquierda alternativa


Comité Central Partido Comunista de Andalucía / 30 mar 08

Las elecciones del 9 de marzo han significado el final de una etapa iniciada en la Asamblea Federal de Diciembre del 2004, cuando una parte de IU hizo una doble lectura por una parte que en lo interno se podía dirigir la organización con el respaldo del 49% y en el exterior que situarnos en el área de gobierno como socios preferentes del PSOE iba a darnos ventaja política para remontar los malos resultados que IU obtuvo en las elecciones del 2004.

De esta manera a pesar de lo ajustado de los resultados de la Asamblea se renuncio a una dirección colectiva y se empezó a dirigir en función de acuerdos matemáticos, despreciando al 49% de la organización y de forma muy especial a lo que representaba el PCE, a la vez que pactamos todos los PGE, que en la negociación de las leyes mas importantes poníamos antes el interés por alcanzar el acuerdo que la defensa de elementos fundamentales de nuestro programa, tal y como ocurrió en la Ley de la Defensa, la Ley de Educación o la Ley de la Memoria Histórica, incluso se permitió que compañero compatibilizaran su pertenencia a la dirección de IU con su labor de asesores de los Ministros de Exteriores y de Interior, pero sobre todo situamos el objetivo de nuestra política en ser oposición de la oposición, ya que la mayoría de nuestras actuaciones políticas e institucionales eran contra el PP.

De esta manera trasladamos a la sociedad que nuestro objetivos principales era frenar al PP y defender una política progresista que estaba realizando el Gobierno del PSOE, abonando el terreno para el voto útil, ya que para conseguir ambos objetivos era mas fácil votar al PSOE, por lo tanto para empezar tenemos que señalar que una organización dividida y sin perfil propio era el peor instrumento para enfrentarse a la presión del voto útil que el sistema utiliza cada vez con mas fuerza.

Desde Andalucía defendimos en el proceso de la Asamblea del 2004 la necesidad de alcanzar el máximo acuerdo para alcanzar una dirección colectiva y colegiada, tenemos que recordar que retiramos nuestro propio candidato para apurar las ultimas posibilidades de acuerdo, en lo político comprendimos que era necesario votar favorablemente los primeros PGE, pero que inmediatamente había que diferenciarse del Gobierno, situándonos en la izquierda, plantando cara a las políticas que empezaba a realizar el PSOE y que se oponían a nuestro programa, Ley de Defensa, envío de tropas a Afganistán, negativa del PSOE a modificar la Ley Electoral, y sobre todo la incompatibilidad de ser asesor del Gobierno y mantener posturas de oposición.

En todos estos años hemos venido denunciando que esta forma de dirigir y de hacer política no eran las adecuadas para remontar la situación y cuando en toda la legislatura las encuentras nunca nos han dado por encima del 5% mantener la misma línea era prácticamente suicida, por lo que nadie puede decir que los resultados del 9 de marzo hayan sido una sorpresa, porque no es posible pensar que con una campaña de 15 días en plan radical se puede hacer olvidar una legislatura de supeditación al PSOE.

Es evidente que el bipartidismo, que trata de ocultarnos, solo se puede combatir presentando un perfil propio y con una organización capaz de trabajar en la defensa de nuestras propuestas con ganas e ilusión, todo lo contrario de lo que se ha buscado en los últimos cuatro años por la dirección federal.

En lo interno solo dos ejemplos para comprender la situación, por una parte cuando en Andalucía resolvimos las candidaturas con un esfuerzo de la dirección por buscar el acuerdo por encima de las matemáticas renunciando a imponer una mayoría del 70% y saliendo de la Asamblea de Matalascañas mas unidos de lo que lo habíamos estado en los últimos años, la dirección federal respondió expulsando de la dirección a tres compañeros andaluces y forzando la mayor crisis que sufriera IU al propiciar una escisión en la Federación Valenciana, renunciando a defender su candidato solamente cuando se convenció que había perdido la mayoría del Consejo Federal del 20 de Enero, listado de asistentes en mano, pero mas grave que esto ha sido la negativa del Coordinador General a reunirse con la máxima dirección del Partido Comunista de España que en dos ocasiones ha solicitado un encuentro para tratar de resolver los problemas y situar en las mejores condiciones a IU.

Desde esta realidad el PCA se siente identificado con el análisis que se hizo en la reunión de la Permanente Federal con los Secretarios Generales de las distintas Federaciones del PCE en el que se señala que España según los resultados electorales, está más a la derecha. El PSOE gana las elecciones y el PP avanza y se consolida. En los grandes asuntos, el capital y sus representantes orgánicos (CEOE, banca…) les bendice a uno y otro porque saben que defienden el mismo tipo de sociedad. Unos desde el conservadurismo, otros desde el social liberalismo. En este sentido, cuando se está todo el día amenazando que viene la extrema derecha, o sea el PP, la gente busca a quién puede derrotarla y vota al PSOE. Una cosa es combatir a la derecha políticamente y la otra es convertirla en un espantajo haciendo de mamporrero del partido guía. Sin olvidar que en los más de 10 millones de votos del PP hay muchos que son de trabajadores/as tan corrientes como los votantes del PSOE o IU. Y no podemos renunciar a convencer a nadie.

Los partidos nacionalistas pierden votos a favor del PSOE en Euskadi y en Catalunya, lo que significa una reconducción de todo el proceso anterior hacia acuerdos políticos que, previsiblemente, se realizarán en lo inmediato, sea cual sea el tipo de gobierno.

IU tiene el resultado peor de su historia, fruto de su desmembración organizativa, de su inconsistencia política y de su subordinación al gobierno del PSOE. La crisis de IU es política, organizativa y de relación con la sociedad. Sólo IU de Andalucía, en las autonómicas, mantiene votos y grupo parlamentario, quedando patente dónde está el principal problema.

En estas circunstancias desde el PCE creemos que:

Es el momento de decir las cosas claras. Denunciar el staff económico-político y construir un discurso y hacer una práctica alternativa, con argumentos, claridad, sobriedad y tono. Un discurso de izquierdas sin complejos.

La izquierda que quiere ser real no puede hacer otra cosa que buscar el espacio del pensamiento y de la acción que le corresponde como opción alternativa, ya que si actúa con los mismos valores que la derecha o subordinada a políticas de derecha, la sociedad se desmotiva y desorganiza y acepta progresivamente las políticas conservadoras.

Es más necesario que nunca reforzar el PCE orgánica y políticamente. El PCE necesita tener un proyecto sólido, contribuyendo a recuperar IU como el proyecto de izquierdas, que ha dejado de ser.

Para ello planteamos:

- Organizar una mayoría que está ya dentro de IU y sumar a ella a mucha gente que está fuera y cree en el proyecto que defendemos.
- Tener un programa político concreto y claro, defendido en todo el estado.
- Reconstruir una organización democrática con objetivos a medio plazo de militancia activa y capacidad operativa.
- Un equipo colectivo con un funcionamiento estrictamente democrático, basado en las decisiones de los órganos dirigentes.
- Un trabajo concreto para relanzar la crítica y movilización social, con el objetivo de reconstruir un espacio de izquierdas, que es realmente existente.

IU no necesita mirlos blancos, ni mirlas blancas que, al igual que el núcleo sectario de Llamazares, quiere responsabilizar al PCE o al empedrado del desastre. Rosa Aguilar, que habla con un desparpajo asombroso, lo primero que debe hacer es explicar a los cordobeses por qué perdió 15.000 votos en las pasadas elecciones municipales. Lo segundo por qué, diciendo que tiene el carnet del PCE convierte a éste en su peor enemigo. Y lo tercero entender que, como ha ocurrido ya en otras sonadas ocasiones, los bluff se deshinchan a las primeras de cambio, a pesar de la adoración mediática interesada que las envuelve y de las plataformas públicas que los facilitan.

Todo lo que no sea buscar y encontrar un gran pacto político que acabe con años de errores políticos y desmembramiento orgánico no servirá para nada. Este pacto político debe ser el de toda una organización, asamblea a asamblea, miembro a miembro, que abandone las aventuras pintorescas y recupere un programa y un discurso de izquierdas federal, de lucha social, anticapitalista y republicano que agrupe a lo que está disperso y sume nuevos efectivos al proyecto.
En definitiva, no se trata de cambiar a Gaspar Llamazares, por otra persona, se trata de llegar al fondo de los problemas, empezando por el conocimiento de la situación económica y plantear alternativas de futuro para la reconstrucción de la Izquierda Alternativa, tal y como ya planteamos hace un año en el Comité Central de Benalmádena, en el sentido de que la próxima Asamblea sea el inicio de un proceso que en un plazo de uno o dos años se plantee las conclusiones del debate, pero siempre teniendo claro que el primer objetivo es ganar la próxima asamblea de IU para poder realizar este proceso de reconstrucción democrática, para ello como dice el documento del Comité Federal debemos construir con otros compañeros una nueva mayoría en IU, que ya ha conseguido éxitos como la restitución en sus cargo de los expulsados Felipe Alcaraz, Willy Meller y Manuel Monereo.

En lo referente a Andalucía, las elecciones también han significado el final de un ciclo, ya que la Asamblea de Matalascañas, si bien no significo el fin de los conflictos como luego veremos, si puede haber marcado el final de una configuración de la realidad interna de IULV-CA dividida en dos bloques bien diferenciados, ya que el conflicto de la elaboración de las listas se resolvió con el acuerdo y los tabiques que separaban los dos bloques se empezaron a derribar, en un proceso que analizamos de forma autocrítica en el ultimo Comité Central celebrado en Antequera, y del que debemos extraer la enseñanzas para no volver a repetir los errores cometidos.

También tenemos que señalar que fue en el Comité Central ampliado de Benalmádena en Junio de 2007, donde planteamos la necesidad de ampliar la mayoría buscando acuerdos políticos con quienes compartieran nuestro modelo de Izquierda anticapitalista, planteamiento, que si bien no todo el mundo entendió en su momentos, hoy parece claro que es el camino para la reconstrucción/refundación de Izquierda Unida.

En estos momentos solo añadir que la situación de cierta tranquilidad interna creada tras la Asamblea de Matalascañas ha permitido en la mayoría de las provincias andaluzas, afrontar el trabajo de la preparación de las elecciones y el desarrollo de la campaña electoral a la ofensiva, en mejores condiciones que si hubiéramos partido de la ruptura a la que algunos apostaron en Matalascañas.

Pero junto con este reconocimiento tenemos que señalar que todavía quedan restos de la anterior etapa de división, circunstancia, que entre otras cosas, muy posiblemente nos hayan costado el diputado de Jaén, por lo que tenemos que tener claro que no se ha conseguido el objetivo de resolver en IULV-CA las situaciones que al margen de las diferencias políticas se sitúan en clara dinámica de confrontación, situaciones que debemos de resolver en el menor tiempo posible, ya que impiden hacer política con credibilidad hacia los ciudadanos, el ultimo “episodio” en torno a la moción de censura en Menjibar (Jaén) evidencia esta falta de lealtad al proyecto de un grupo de compañero empeñados en mantener la situación de confrontación.

En Andalucía la realidad es que se ha resistido en bipartidismo, que ha sido tan fuerte como en el resto del Estado, tal y como se evidencia por la desaparición del PA, precisamente en las elecciones autonómicas que son el mejor escenario para una fuerza nacionalista:

1- Porque se ha sabido mantener un perfil propio que puede combinar una oposición al Gobierno del PSOE, plasmada en el voto negativo a los Presupuestos de la Junta y la continua presentación de iniciativas parlamentarias y sociales confrontadas con la política del PSOE, con un papel determinante desde el acuerdo en la elaboración del nuevo Estatuto de Andalucía, o en la Ley de Educación, y los acuerdos municipales con el PSOE, para frenar al PP en los Ayuntamientos, a la vez que nos permite mantener alcaldías como la de Córdoba, Puerto Real, o Puente Genil, es decir hemos mantenido nuestro papel de oposición sin matices junto a nuestra capacidad para el acuerdo en el marco de nuestro programa.
2- Porque el conflicto de la elaboración de las candidaturas se resolvió con un acuerdo, en el que todo el mundo se pudo ver reflejado y solo cabreo a los que buscaban el conflicto para forzar la ruptura.
3- Porque en Andalucía, con todas la deficiencias existe una organización en cientos de localidades y barrios, y tamben porque existe un PCA que mantiene una presencia real tanto en el interior de IULV-CA como en la sociedad, un PCA que en su gran mayoría se ha integrado en la campaña electoral como el mejor activo de la organización, de forma que la totalidad de nuestra actividad, incluidas las entrega de carnet han estado enmarcados en la campaña electoral.

Los resultados obtenidos por IULV-CA permiten una reflexión tranquila y serena, pero que no pueden hacernos olvidar las muchas deficiencias que tiene nuestra organización y la necesidad que tenemos de efectuar cambios de fondo, tanto en nuestra forma de organizarnos como en nuestra forma de relacionarnos con la sociedad, cambios de los que hemos hablado en el Partido en otras ocasiones y que ahora tenemos que concretar para que empiecen a aplicarse desde las próximas Asambleas Federal y Andaluza, empezando por reconocer la necesidad de reforzar la dirección para que pueda asumir con éxito la nueva realidad de inicio del curso político, a la vez que preparamos las citadas asambleas.

Ahora se trata de que seamos capaces de caracterizar bien la fase política en la que estamos entrando en Andalucía, tras las elecciones autonómicas, en función de la nuevas realidades económicas, sociales e incluso culturales, para de esta forma poder dar una respuesta adecuada, trabajo que debemos hacer en nuestra próxima Conferencia Política y de Organización del próximo Junio.

En esta Conferencia, debemos abordar que es el momento en el que el Partido debe realizar las mejores aportaciones políticas e ideológicas al futuro de la Izquierda anticapitalista, para ello las reglas del debate están claras, tenemos que analizar como ampliar, como poner al día los acuerdos del XVII Congreso, en los que por cierto esta bastante bien definido lo que los Comunistas entendemos debe ser Izquierda Unida, podemos alcanzar la síntesis en torno a la idea de la necesidad de la unión de la izquierda anticapitalista, alternativa, republicana, la clave esta en definir bien como se aplica esta definición hoy y sobre todo en como organizarla.

Un objetivo de acertar en este análisis es poder conseguir que quienes han votado al PSOE, pensando que lo hacían a un Partido de Izquierdas, , comprendan que el voto útil de la izquierda es el nuestro, tampoco tenemos que olvidar que las candidaturas supuestamente a nuestra izquierda la que mas votos a obtenido ha sido el PCPE con el 0,08%.

En este objetivo tenemos que recuperar el valor del programa con el que nos presentamos a las elección, programa que con toda la modestia supuso un primer paso hacia lo que debe ser un programa participativo, no podemos olvidar que frente a la Convención programática que planteo la dirección federal, nosotros hicimos una Asamblea con 500 delegados y mas de 300 enmiendas discutidas en torno al programa, por lo que ahora no se puede guardar en un cajón sino que debe ser elemento central de nuestra política y servir para mantener abierto el proceso de elaboración colectiva.

Pero sobre todo tenemos que prepararnos para conseguir la máxima implicación del Partido en los conflictos sociales que la política continuista del Presidente Chaves van a provocar, debemos estar a la cabeza de todas las movilizaciones que la subida del Paro, el encarecimiento de las hipotecas o el aumento de los precios van a provocar, evitando en todo momento que las políticas populistas del PP puedan atraer a muchos trabajadores, para ello es fundamental que analicemos la coherencia del papel de los comunistas en los sitios donde realicemos nuestra labor política.

Para conseguir con éxito superar la actual situación, es evidente, como se dijo en la reunión de la Permanente Federal es necesario seguir avanzando en reforzar al Partido, y hacerlo desde la política, desde la acción social, sin sectarismos, con el objetivo de recuperar a la izquierda alternativa, anticapitalista, para ello debemos retomar con fuerza la ultima fase de la entrega de carnet, debemos preparar la Fiesta del PCA de los días 18,19 y 20 de Abril, en la que además vamos a dar un homenaje a Marcelino Camacho, para que sea la gran fiesta de la Izquierda Andaluza, tenemos que preparar muy bien el 14 de abril para avanzar en la consolidación del movimiento republicano y ganar alianzas con fuerzas republicanas, es decir tenemos que hacer que el crecimiento del Partido sea una realidad desde la política y que sirva para mejorar IULV-CA en el objetivo de ser el referente en Andalucía de la izquierda alternativa resolviendo los problemas de organización y funcionamiento para que sea realmente una Movimiento Político y Social.

Estos son camaradas nuestras tareas, no son fáciles, son las que tenemos que afrontar en los próximos meses confiando en la capacidad de nuestro Partido.

Comité Central PCA
Sevilla 30-03-08

 
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