Documentos PCE
Documentos PCE >
 

Comité Federal del PCE 18 jun 06


Informe al Comité Federal del PCE: "Bases políticas y organizativas para la recuperación de Izquierda Unida"



Comité Federal del PCE / 18 jun 06

86 votos a favor, 5 en contra, 2 abstenciones

"Como no sabían que era imposible lo hicieron".-Anónimo

La situación que vive nuestra organización hace necesario que todos y todas juguemos un papel activo en la reconstrucción de Izquierda Unida, sus señas de identidad y los métodos de funcionamiento que deben convertirla en una organización plural y participativa, con la pretensión de que sea realmente un lugar de encuentro para toda la izquierda alternativa y transformadora, en torno a la elaboración programática y a una práctica política democrática y con perfil propio.

En nuestros documentos está casi todo inventado y escrito, sólo se trata de encontrar la voluntad para reconocer que así no podemos seguir y que, entre todas y todos, tenemos que buscar un punto de encuentro que no puede ser otro que un programa claro que sea el referente de la izquierda transformadora y alternativa, un programa que desde la elaboración colectiva, sea el instrumento que permita la incorporación de quienes apuestan por dar alternativas de izquierdas a los problemas de la sociedad neoliberal.

Constatamos que Izquierda Unida pasa por el peor momento de su historia tanto en relación a su apoyo social y electoral como en sus relaciones internas. Cualquier planteamiento que persiga la recuperación de IU debe partir de esta realidad para poder operar sobre ella corrigiendo errores y avanzando propuestas que vuelvan a dar credibilidad y confianza tanto al electorado como a los afiliados y afiliadas.

Estamos firmemente convencidos que Izquierda Unida, como proyecto alternativo de Izquierdas, tiene un espacio social, cultural y electoral como en el conjunto de los países europeos, espacio que hay que saber organizar, defender y consolidar.


1.-Izquierda Unida es un Movimiento Político y Social organizado en torno a un programa:

Todas y cada una de las Asambleas de IU defendieron su carácter de Movimiento Político y Social basado en la participación y la democracia interna.

En la VIII Asamblea, extraordinaria, uno de los asuntos que concitaron un mayor debate previo fue el modelo de dirección que garantizara el funcionamiento de ese Movimiento Político y Social. Ese debate era la consecuencia de las críticas generalizadas de los afiliados y afiliadas a una peculiar visión de dirección más parecida a un mal Partido que a un Movimiento Político y Social.

Por ello, la VIII Asamblea acordó y nosotros defendemos una organización en la que podamos convivir y trabajar juntos ecologistas, comunistas socialistas de izquierdas, republicanos y los compañeros y compañeras que de forma independiente de partidos y corrientes militan directamente en IU. Para ello tenemos que rechazar cualquier intento de forzar una definición excluyente, ya que de esta manera se expulsaría al resto de componentes, por lo tanto nos negamos a conformar una IU con una definición que nos sitúe al margen de nuestro referente Europeo que es el PIE y el Grupo Parlamentario GUE/ NELF.

Una organización basada, por tanto en un programa que recoja desde la base las aspiraciones de miles de personas por construir otra sociedad más justa, más participativa y que plante cara al neoliberalismo en sus aspectos culturales, sociales económicos y políticos en todos los ámbitos.


2.- Prioridades políticas para un giro a la izquierda desde el rojo, verde y violeta

Se trata, pues, de situar claramente el perfil de IU, no sólo en los documentos sino fundamentalmente en nuestra actuación institucional, en los Parlamentos y Ayuntamientos, de tal manera que además esta actividad sea la proyección de las alianzas sociales para el desarrollo de nuestro programa y no convertir nuestra actuación en el Congreso, como ha ocurrido con la ley de Educación, de Defensa o los PGE, en una vía para modificar nuestro programa electoral y cambiar nuestras alianzas sociales. Para caracterizar ese perfil propio desde las preocupaciones de los ciudadanos y la defensa del programa es necesario un giro a la izquierda de IU que pasa por:

Un programa que, en primer lugar, desde el desarrollo del sector público de la economía, (desprivatizando...) sitúe con nitidez una política económica y social de cambio, claramente diferenciada del modelo que hoy defienden, en lo fundamental, tanto PSOE como PP y que se ve reflejado en la propuesta de reforma laboral, en cuya tramitación por el Congreso nuestros diputados deben votar en contra de la ratificación del decreto, solicitar su tramitación como proyecto de ley y presentar una enmienda a la totalidad. En la reforma de las pensiones IU debe oponerse a su actual redacción, ya que amplia el tiempo necesario de cotización en una situación de amplia precariedad laboral. Una política económica que renuncie con claridad al déficit cero, que sea alternativa al actual modelo de desarrollo basado en la especulación urbanística y que, desde una política fiscal progresiva, redistribuya mejor la riqueza, cambie el actual ciclo de endeudamiento familiar ante la alta tasa de beneficios de las empresas y nos sitúe en la media europea desde la defensa el empleo estable y de calidad.

Un programa que defienda la igualdad entre hombres y mujeres, acabando con la precariedad laboral y la falta de participación de las mujeres en el poder real y la violencia verbal y física incluida la que proviene de la explotación sexual. Un programa que defienda un feminismo que unifique la lucha por la liberación de las mujeres con la emancipación de los trabajadores y trabajadoras.

Un programa que plantee, desde la crítica a este modelo de desarrollo depredador con la naturaleza, las propuestas del ecologismo político de izquierdas como elemento fundamental de cualquier proyecto transformador, superando la actual fase de estancamiento de la propuesta de cierre de las centrales nucleares y desarrollo de energías alternativas, así como la reducción de los gases de efecto invernadero para cumplir el protocolo de Kioto.

Un programa que apueste por un modelo de economía productivo y social frente a la especulación financiera, urbanística y constructora. Un programa que plantee con claridad y concreción, el acceso a la vivienda de los ciudadanos, especialmente los jóvenes, potenciando la construcción de viviendas protegidas y en alquiler limitado. Con propuestas para el control del suelo, con medidas en la nueva ley del suelo que eviten tanto la especulación como la destrucción y degradación ecológica que, en algunas zonas, es ya irreversible. No se trata tanto de competir el Estado y las empresas privadas para ver quien construye más, sino utilizar todo lo construido devolviendo a la vivienda su sentido original de uso social frente al actual uso especulativo.

Un programa que apueste con claridad por una Europa con democracia plena en lo político, lo económico y lo social, que deje en evidencia a quienes dicen pretender construir Europa y limitan las competencias del Parlamento Europeo, los derechos sociales y quieren dar rango constitucional al liberalismo económico. Por una Europa con política exterior y de seguridad común no subordinada a la estructura de la OTAN ni a los intereses estadounidenses, una Europa desnuclearizada y con un Concepto de Seguridad que, frente a la doctrina de guerra preventiva, se base en la cooperación y el diálogo.

Una Europa sin bases militares extranjeras, sin vuelos clandestinos a campos de internamiento para la tortura y la vulneración de derechos humanos elementales. En este sentido el gobierno español debe retirar las tropas de Afganistán, ya que están allí como parte de una ocupación militar, exactamente igual que la de Iraq.

IU debe vincular sus iniciativas políticas a la movilización social, como la única forma de producir cambios que favorezcan un giro a la izquierda y derroten a la derecha y a las políticas de derechas.

Debemos, por tanto, comprometernos con la reconstrucción de IU y hacerla avanzando en sus características como Movimiento Político y Social organizado y no retrocediendo hacia una organización más sectaria, excluyente y cerrada con un funcionamiento de baja calidad democrática y sin perfil propio. Al contrario, que los ciudadanos y ciudadanas nos vean, en nuestra actuación interna y externa, diferentes, abiertos, con calidad democrática y con propuestas sensibles a sus preocupaciones y problemas cotidianos.


3.-Izquierda Unida es una organización federal y por tanto un Proyecto de ámbito estatal y defiende un modelo de Estado federal, republicano y solidario

De un tiempo a esta parte IU ha venido funcionando en la práctica como una coordinadora de territorios en lugar de una organización federal y por tanto de Estado. No somos ni una organización confederal ni una coordinadora de las izquierdas periféricas. Somos una organización federal que entre sus objetivos está CONSTRUIR UNA ALTERNATIVA DE ESTADO, DE GOBIERNO Y DE SOCIEDAD.

Hemos confundido la federalidad hasta el punto de entender que las federaciones son las únicas con capacidad de decidir qué tipo y con qué contenidos deben emprenderse las reformas de sus estatutos de autonomía. El caso más elocuente en este sentido fue la disparidad del sentido de voto en la reforma del Estatuto Vasco en el Parlamento Autonómico y en el Congreso de los Diputados. IU es un proyecto de Estado que basa las relaciones territoriales en los principios de igualdad, solidaridad y autogobierno desde un Proyecto Federal basado en esos principios.

Hasta ahora, para una parte importante de los trabajadores y trabajadoras de España, IU era una garantía a la hora de defender ese criterio de igualdad indistintamente donde residiesen esos trabajadores. La propuesta del Parlamento Catalán de reforma del estatuto mereció por parte del Consejo Federal dos enmiendas sustanciales referidas precisamente a esos principios de igualdad en materia de financiación y de seguridad social. Esa posición desgraciadamente se difuminó en el trámite parlamentario al no presentarlas en forma de enmiendas.

Esta deriva disgregadora impide en la práctica gestionar una verdadera Alternativa al estado desde una posición de clase. Es tal la fuerza de la disgregación, que una Federación, la del País Vasco, Ezker Batua, ha solicitado su ingreso en el Partido de la Izquierda Europea haciendo añicos el pacto fundacional federal de IU.

Por otra parte, IU debe defender un modelo de Estado que contemple los siguientes criterios, con los contenidos que hemos venido aprobando en este Comité Federal: Reforma Constitucional, que reconozca como exigibles individualmente los derechos al trabajo, la educación, la salud, la vivienda, la atención digna en caso de dependencia y a un medio ambiente sano; la defensa de una República federal, solidaria y participativa federal. La defensa de un municipalismo de izquierdas que impulse la democracia participativa y la intervención de los ciudadanos en la gestión municipal así como la exigencia de una mayor financiación para los mismos, desde la propuesta histórica de IU de la distribución en tres tercios.


Con respecto al proceso de paz en Euskadi Izquierda Unida debe apoyar desde sus propias posiciones las conversaciones en dos niveles para alcanzar el cese de la violencia, continuando defendiendo una política histórica sobre 4 ejes, tal y como nos expresamos en el Informe del Comité Federal el 22 de Abril:

ü El “alto el fuego permanente” debe convertirse en definitivo, para acabar con el terrorismo como expresión política.
ü En un proceso gradual, que tenga en cuenta la complejidad del problema, situar el asunto de los presos y el de las víctimas del terrorismo en el marco de una solución estratégica.
ü Eliminación de leyes y normas que imposibilitan la presencia política de los sectores independentistas, hoy ilegales. Derogación de la Ley de Partidos.

La política seguirá su curso normal y cada opción defenderá sus ideas y propuestas en el marco político, sin amenazas ni chantajes de ningún tipo. Las instituciones y partidos son los protagonistas de este proceso, tanto en Euskadi como en el conjunto del Estado. El PCE y el EPK, en el marco de la libre determinación, defendemos la democracia participativa y el socialismo, con un modelo económico y político que se conjugue con estos objetivos. Mientras se desarrollan esas conversaciones consideramos necesario:
a) la no discriminación de los presos de ETA con relación a las medidas que regulan el encarcelamiento de los demás presos.
b) La derogación de la ley de partidos, que conllevaría la vuelta a la legalidad de Herri Batasuna


4.- Izquierda Unida ni es socia, ni gobierna ni asesora al gobierno del PSOE.

Partimos de una actuación que nos ha dejado sin perfil propio, el considerarnos en la obligación de sostener a un gobierno sin formar parte de él, es decir sin compartir un programa de gobierno.

Un gobierno que ha ido girando en relación a su soporte parlamentario, de IU-ICV - ERC a CIU-PNV encontrándose al día de hoy donde con más comodidad se desenvuelve el PSOE, en un espacio de centro-izquierda con nada o muy poco a su izquierda. Un cambio de cielo que se visualizó en los Presupuestos Generales del Estado del 2006 y que se ha ido consolidando en estos últimos meses, fundamentalmente en los aspectos educativos y económicos.

Hemos actuado como una fuerza de gobierno con lo negativo de asumir decisiones de Estado muchas veces contradictorias con nuestro programa y valores y sin las ventajas de gestionar directamente alguna de las áreas del Estado con un programa pactado que garantizara un giro a la izquierda en lo social.

En la conciencia de la gente ha prevalecido la idea que IU era un socio preferente del gobierno apareciendo por tanto más como una fuerza gubernamental que de oposición responsable y alternativa. Esa falta de perfil es sin duda una de las causas por las que IU por si sola no supera el 5% de intención de voto creándose así una verdadera situación de emergencia para el futuro de IU.

Izquierda Unida es una fuerza política confrontada radicalmente con el Partido Popular, con las políticas de derechas, pero dentro de una estrategia frente a esas políticas, Izquierda Unida debe tener un espacio propio, no subsumido en el PSOE. Izquierda Unida debe ocupar, defender, construir, articular su propio espacio en la izquierda. No podemos dejar de sorprendernos y rechazar algunas de las resoluciones aprobadas en el último debate del estado de la nación contando con las aportaciones y votos de nuestro grupo parlamentario.

5.- La Participación y la Democracia Interna

IU, desde su fundación, ha hecho del método democrático, participativo y plural una de sus señas de identidad más destacada. Así, sus estatutos han venido recogiendo una serie de principios como el funcionamiento democrático, la cohesión, la federalidad, la elaboración colectiva o el pluralismo, entre otros, que rigen y determinan el funcionamiento de sus órganos colegiados de dirección en función de lo establecido en los estatutos.

El capítulo III del Título III de los mismos desarrolla las competencias y funcionamiento de éstos garantizando su carácter colegiado y la puesta en práctica de los principios rectores de Izquierda Unida.

La falta de participación, la dirección ejercida sólo desde "una parte de IU", la sustitución de los debates colectivos por "asesores personales", la liquidación de las áreas de elaboración colectiva, la distancia entre las decisiones colectivas y las prácticas, que están en la base del fracaso electoral y de la falta de apoyo social, mereció, entre otras razones la convocatoria de una ASAMBLEA EXTRAORDINARIA.

Esa Asamblea optó por un modelo de dirección colectiva y colegiada claro, preciso y consensuado por las federaciones territoriales y las organizaciones políticas que forman parte de IU.

La práctica inmediata a la VIII Asamblea hizo saltar por los aires esa reflexión.

En la actualidad hoy se dirige Izquierda Unida sólo y desde una parte, no existe dirección colectiva ni colegiada, decisiones importantes adoptadas por su máximo órgano entre Asambleas no son tenidas en cuenta o se realizan en sentido contrario.

Desde esa peculiar visión de lo que debe ser una dirección, se optó por "redimensionar" la voluntad expresada democráticamente en la última Asamblea en una Permanente que en la práctica ha asumido todas las funciones sustituyendo a la Presidencia Federal.

Lamentablemente, a esos métodos se ha añadido una práctica inadmisible de intervención e intromisión en Federaciones en asuntos que le son propios, sólo con el ánimo de alterar "correlaciones de fuerzas internas".

Estas formas y métodos de dirección nos han llevado a esta situación de excepción por la que atraviesa Izquierda Unida.

Para el próximo Consejo Político Federal, que no ha sido convocada por la PEF como es preceptivo, se nos presenta una propuesta que no ha sido debatida ni aprobada por la PEF que es a quien le correspondería ratificar y no al CPF, incumpliendo, además el método que se propuso: reunión entre las candidaturas, reunión de los coordinadores generales, debate en la Presidencia y debate y aprobación en el CPF.

Lamentablemente, cada vez que el Coordinador General ha expresado su deseo de mejorar el funcionamiento democrático y colegiado de los órganos de dirección de IU y la recuperación de la organicidad, la traducción práctica ha sido la opuesta: más autoritarismo, mayor arbitrariedad e incumplimiento tanto de los acuerdos del CPF como de los estatutos.


Es por ello que propondremos al CPF que mandate al Coordinador General, a la Comisión Permanente y a la Presidencia Ejecutiva Federal a que se limiten a desarrollar las funciones que tienen establecidas en los estatutos que entre todos y todas nos dimos en la VIII Asamblea Federal y que acuerde que:

- La Comisión Permanente, tal y como establece el artículo 41.2, debe recuperar su carácter de órgano de gestión. Queda claro que sólo está capacitada para poner en marcha los acuerdos adoptados en la PEF y el CPF y hacer las propuestas para el debate en estos órganos.
- La Presidencia Ejecutiva Federal debe recuperar la centralidad que ha perdido como órgano colegiado ejecutivo de IU, en este sentido debe reunirse una vez al mes y en día no laborable, tal y como mandató el CPF del 19 de noviembre de 2005, y asumir las tareas que, entre otras, los Estatutos le tiene encomendada:

- Tomar decisiones políticas y organizativas de acuerdo con las Resoluciones del Consejo Político Federal.
- Convocar las reuniones del Consejo Político Federal y preparar los correspondientes debates o propuestas.
- Establecer las líneas generales de actuación de los grupos parlamentarios estatal y europeo. Recibir, debatir y aprobar, en su caso, los informes de éstos acerca de su actuación Institucional.
- Dirigir la política española e internacional de I.U. y adoptar cuantas resoluciones sean necesarias, que serán vinculantes para el conjunto de I.U.
- Coordinar la política institucional de Izquierda Unida.
- Ratificar en su caso la propuesta de Comisión Permanente que realice la coordinadora o coordinador General.

- El Consejo Político Federal es el máximo órgano de dirección entre Asambleas y como tal debe actuar. Debe reunirse con la periodicidad que le corresponde, al menos una vez cada TRES meses, y asumir sus competencias, en función de lo establecido en el artículo 38 de los Estatutos y en este sentido:
El CPF debe rechazar la propuesta que se va a presentar ante él y criticar el método seguido por el Coordinador General.
El CPF del 25 de Junio, debe mandatar a la Comisión Permanente para que con carácter de urgencia convoque a la Presidencia Ejecutiva Federal para que sea en su seno donde el Coordinador General plantee los cambios que considere necesarios en la Comisión Permanente y debata el informe a presentar en el próximo CPF, que no debería de celebrarse más allá del mes de septiembre. Que esa PEF apruebe la línea de actuación de los diputados de IU en el grupo de IU-ICV.
El CPF debe exigir a la Comisión Permanente que presente de manera detallada el presupuesto de IU tal y como exige el artículo 38x e informe de si IU, en este período, se ha endeudado y, si lo ha hecho, por qué no ha sido ratificado dicho endeudamiento por este CPF (artículo 38u), así como el balance de gestión del año anterior.

6.-A modo de conclusión

Creemos sinceramente que si no se produce una reorientación de la política de IU y de su dirección, la actual situación de excepción se agravará poniendo en peligro muy seriamente el proyecto alternativo que representa IU.

Cualquier planteamiento que persiga sólo la estabilidad de la actual dirección para obtener una exigua mayoría retrasará o dificultará la recuperación de Izquierda Unida.

Animamos a los compañeros y compañeras que defienden la conversión de IU en una confederación de organizaciones territoriales, de las "izquierdas periféricas" de carácter nacionalista, ecosocialista o verde a plantearlo en el orden del día de la próxima Asamblea Federal para resolver democráticamente y con la participación de todos los afiliados esa opción contraria a las bases fundacionales de lU.

De la misma manera consideramos que la solicitud de cualquier federación de IU a formar parte del Partido de la Izquierda Europea, por lo que supone de ruptura del pacto federal fundacional, debe ser incluida y debatida también en la próxima Asamblea Federal.

Este es el reto que debemos afrontar en los próximos meses a la vez que ampliamos al máximo nuestra presencia social y política para conseguir los mejores resultados en las próximas elecciones municipales y autonómicas tal y como acordamos en el pasado Comité Federal del 22 de abril. Después, con el tiempo suficiente reflexionaremos en profundidad sobre los resultados y el futuro.

Debemos dejar claro que, en todo momento, hemos defendido la puesta en marcha del mandato de la última Asamblea Federal para dotarnos de una dirección colectiva e integradora, en la que los órganos jueguen un papel real y efectivo a la hora de buscar la síntesis en los debates y, sobre todo, que los representantes en las instituciones, a todos los niveles, respondan tanto al desarrollo de nuestro programa como a los debates en la organización y no al revés, como viene sucediendo.

Lo importante en estos momentos tan complicados es proponer a todos y todas los que quieran dar la batalla por reconstruir IU la necesidad de hacer un llamamiento para recuperar una fuerza de izquierdas, federal, alternativa, con perfil propio y claramente diferenciado que se proponga realmente configurar un Movimiento Político y Social organizado y, desde estos planteamientos, buscar las mayores convergencias sin sectarismos, pasando así a una ofensiva que devuelva la ilusión a los militantes y amplíe nuestro grado de influencia social y electoral.

Recomienda esta web
Correo-e

 

PCE
Inicio | Favoritos | Contacto | Mapa | Ayuda | Afiliaciones | Lta Correo |
Optimizado a 800 x 600 pixeles