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Comité Ejecutivo del PCE 14/01/05


Informe del Comité Ejecutivo del PCE



Comité Ejecutivo Partido Comunista de España / 14 ene 05

1. En primer lugar, vaya un sentido recuerdo solidario a todas las víctimas del maremoto y a los damnificados, que tardarán en recuperar una cierta normalidad humana y social. Todos los esfuerzos materiales y solidarios que estén en nuestras manos desarrollar deben ser impulsados ante esta catástrofe natural que, como siempre, castiga de forma brutal a los más pobres y desposeídos, y pone de relieve la incuria de gobiernos que gastan más en armamento que en prevención y seguridad científicas.

Denunciamos la continuación del egoísmo de muchos empresarios que, con tal de mantener altos beneficios a costa de lo que sea, no garantizan las mínimas condiciones de seguridad de los trabajadores y trabajadoras. Los ya diez trabajadores muertos en el accidente de Burgos, que son una muestra lacerante de los que diariamente mueren en accidentes laborales, exigen, además de la solidaridad, la depuración de responsabilidades empresariales y políticas. Los sindicatos deben acentuar su presión y control para que en todas partes los trabajadores y trabajadoras no tengan que jugarse la vida o la integridad física para ganar su sustento.
En esta línea, valoramos la toma en consideración de la Iniciativa Legislativa Popular que la Federación de la Construcción, Madera y Afines presentó en su día al Parlamento y que reiteradamente defendió IU, no siendo aceptada hasta ahora. Será necesario estar alerta para que aquella ILP no se convierta, rebajando sus contenidos en una ley más, incapaz de reducir drásticamente uno de los índices de accidentes laborales más altos de la UE.

2. El debate sobre el Plan Ibarretxe pone de relieve la necesidad de culminar el proceso que se inició con la aprobación de la Constitución y seguidamente con el desarrollo de los Estatutos de Autonomía. El PCE defiende la definitiva concreción de ese proceso en una España Federal que en su devenir histórico y fruto de los avances sociales y democráticos sea republicana y socialista.

El PCE aprobó hace ya bastante tiempo un proyecto federal que contenía las grandes líneas a defender. IU aprobó, junto con Ezker Batua, una propuesta que iba en la dirección señalada.
El Plan Ibarretxe no es, por tanto, ni la propuesta del PCE ni la de IU. Consecuentemente, EB en coherencia con su aireada postura contraria al Plan Ibarretxe debía haber votado en contra en la Sesión del Parlamento Vasco del pasado 30 de diciembre y haber defendido el proyecto propio.
Los contenidos del Plan Ibarretxe en asuntos relacionados con la nacionalidad y la ciudadanía, los modelos de seguridad social, judicial, de relaciones laborales, social y de estructura territorial son radicalmente contrarios a nuestra propuesta de modelo de Estado federal.
El voto afirmativo de EB se subordina a las tesis del nacionalismo vasco, dejando a la derecha vasca liderar un proceso de construcción social y democrática que, para ser coherente con el tipo de sociedad que defendemos, solo puede ser llevado a término desde concepciones y políticas de izquierda que, al tiempo que defienden los derechos de los pueblos, tienen un sentido universalista e internacionalista que contribuye a la cohesión, unidad y fortalecimiento político de las opciones anticapitalistas en Euzkadi, en Europa y en el mundo.

3. En la línea de los puntos anteriores el PCE propone la realización de dos debates. Uno, en torno a la reforma de los Estatutos de autonomía con la creación de una ponencia en el Parlamento (Congreso y Senado), que debate y llegue a acuerdos ampliamente mayoritarios sobre esta reforma; y otro para que las posibles propuestas y acuerdos de pacto anual con el PSOE se hagan a partir de los contenidos programáticos y prioridades que se consideran básicos para IU.

4. CAMPAÑA POR EL NO: la principal tarea política del Partido, en un doble sentido: denunciar la campaña institucional del Gobierno por el SI, por manipuladora y sectaria, y explicar, aglutinar y coordinar políticamente a los sectores de la sociedad que defienden el NO al Tratado desde una concepción europea democrática y de izquierdas. Todo los Comités y organizaciones deben realizar actos y reuniones explicativas, ruedas de prensa locales, difusión de panfletos y colocación de carteles, preparación de interventores... Debe impulsarse una verdadera campaña de movilización que, teniendo en cuenta las experiencias anteriores en consultas y en ILPs (como la de las 35 horas) llegue a todos los rincones con las propuestas de la Europa social, democrática y pacifista que defendemos.

5. Cuando se inició el proceso hacia la VIII Asamblea, teníamos algunas claves principales para entender la debilidad política, organizativa y electoral de IU, a pesar de la presencia, en algún caso delegada, en 3 gobiernos autonómicos y el apoyo al gobierno del PSOE. Las principales claves eran:

a. Concepción por arriba de la política.
b. Escasísima rentabilidad de la acción militante, a pesar de la importante movilización de ésta en torno a cuestiones importantes.
c. Escaso perfil alternativo en la crítica al PP.

6. Ante esta situación, el Partido se propuso:

a) Una política clara en los asuntos más importantes. Independencia en el fondo y en la forma. No ser un elemento secundario en la política, ni por purismos políticos, ni por desvirtuar la personalidad propia.

b) Métodos de dirección democráticos y participativos. Pluralidad, integración y unidad de acción en IU sobre bases políticas sólidas y no a través de un pactismo tribal. Funcionamiento federal estricto.

c) Una renovación profunda en el equipo de dirección federal y en la coordinación general. Consecuente con ello, elegir una dirección colectiva y colegiada, que supere los personalismos en el ejercicio de las responsabilidades y las carencias democráticas y participativas de la etapa anterior.

7. Hemos realizado un trabajo en este sentido, especialmente desde la Conferencia Política de Organización, aprobado en todos los órganos de dirección del Partido.

· Objetivos alcanzados: en el proceso asambleario y en la propia Asamblea, se han derrotado las posiciones más claramente liquidacionistas de IU como proyecto político, y se han sentado las bases para su reconstrucción. IU no se diluye en una formación de carácter sesgado y parcial si se aplica estrictamente lo aprobado en la Asamblea.

Ha habido una rectificación política, al menos en teoría, que se ha expresado en los discursos y acuerdos de la Asamblea. Esto es lo que une al conjunto de la organización. Será más difícil tergiversar los acuerdos y hacer lo contrario de lo que se decide, como ocurría anteriormente.
· Numéricamente hablando, las posiciones defendidas por la candidatura encabezada por Gaspar Llamazares no ha llegado al 50%, a pesar de la espectacular pirueta de última hora de una parte de la delegación de Madrid, que habiendo sido radicalmente crítica con la dirección federal desde la VIª Asamblea, se incorpora a esta candidatura a última hora.

· Los cálculos hechos anteriormente por el Partido eran correctos, aunque no tuvieron suficientemente en cuenta la versatilidad de personas que colocan sus intereses particulares frente a los colectivos. No se pudo culminar, por tanto, con una mayoría inapelable capaz de poner en marcha un proceso para una nueva política, un método democrático de dirección y un nuevo equipo, capaz de realizarla. Hubo también otros hechos lamentables de personas con responsabilidades políticas en organizaciones importantes,, que vulneran lo acordado en el Partido, además de errores diversos en la parte final del proceso.

8. La Asamblea ha estado trufada de irregularidades y de ilegalidades, con el visto bueno de la mayoría de la Presidencia de la misma. Esto ha tenido una importante repercusión pública dando una imagen más negativa aún de IU, de la que ya existía anteriormente.

9. La Asamblea ha definido una política y ha expresado una pluralidad. Se deben respetar una y otra, exigiendo el cumplimiento de lo aprobado tanto en la línea política, caracterización de IU, métodos de dirección, pluralidad e integración y equipo de dirección de acuerdo con los resultados políticos y numéricos, sea quien sea el nuevo Coordinador General. Sólo una nueva síntesis política entre todos los componentes de IU, con un consenso que exprese la realidad de la Asamblea y un programa de actuación política para los dos próximos años permitirá el relanzamiento de IU. Se trata de no perder más tiempo e impedir que los acontecimientos de la vida real nos laminen.

El PCE actuará como partido con la política que se vaya debatiendo y aprobando, no participando en ninguna confusión ni corriente organizada y coincidiendo en la práctica con las posiciones no contradictorias, vengan de donde vengan. La política del Partido será el elemento de cohesión de todos y todas los y las militantes.

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